“Cajonear todo y no votar nada destruyen el Concejo Deliberante”

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La concejal Radical en Cambiemos Florencia Rollié se mostró molesta por la actitud del Concejo Deliberante que estuvo más de una hora disertando sobre el FMI, pero “cuando se debieron tratar los problemas de los vecinos, esos proyectos se los mandó a Comisión para que nunca sean votados”.

 

“Estas prácticas de cajonear todo y no votar nada terminan destruyendo al Concejo Deliberante como Institución” declaró con indignación la edil  radical. La concejal expresó en la última sesión del cuerpo, que “resulta realmente vergonzoso que los problemas que padecen los vecinos y que motorizan proyectos de los concejales sean remitidos a varias Comisiones con el objeto que en ellas nunca se despachen y sean archivadas”

Una de las representantes del radicalismo en el oficialismo en su queja se referió a los pedidos de los vecinos como refugios para usuarios de transporte, árboles que pueden significar riesgos para la población, falta de nomencladores o semáforos peatonales, no se votan a pesar que “el Reglamento Interno del cuerpo obliga por Artículo 65 a ser tratados y votados en forma inmediata para poder dar una rápida respuesta”.

Florencia Rollié, en su discurso, repasó la historia del Concejo Deliberante y recordó que durante las tres primeras gestiones desde 1983 en adelante (Albertí, Pinto y Alak) se respetaba el Reglamento y estos proyectos, como los pedidos de informe al Ejecutivo, se votaban siempre. “Esta mala práctica se inició con la gestión del Intendente Pablo Bruera y lamentablemente continua en la actualidad, aun cuando Cambiemos gobierna la ciudad desde hace más de dos años”, afirmó la concejal.

“Debemos reparar esta falta de respeto a los vecinos que creen que sus problemas son tratados en el Concejo Deliberante, que si los proyectos de ordenanzas no son del agrado de la gestión ni se consideran, ni siquiera se debaten en las Comisiones. Los pedidos de informes no se votan tampoco y por ende no se responden” exclamó la edil con gran disconformidad.

En la misma línea crítica la dirigente radical enfatizó “La falta de argumentos, formación o de capacidad para utilizar el lenguaje, no podrán ser excusas para clausurar uno de los más importantes templos que tiene la comunidad para ser escuchada, porque ese tipo de concepción autoritaria sólo conduce al aislamiento y la destrucción de las instituciones”

Ya por último Florencia Rollié concluyó con su discurso crítico: “Si la única palabra que estamos dispuestos a recibir es la de los aduladores significa que hemos renunciado a mejorar, a transformar la realidad y por sobre todas las cosas a construir una sociedad mucho más democrática”.