Como chicle, la semántica

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“No soy nada, no soy nadie”, columna de opinión por Federico Vargas desde Barcelona, especial para Post Político.

 

Una manifestación en apoyo al referéndum por la Independencia de Cataluña, en Bilbao, España, el mes pasado. Javier Zorrilla/European Pressphoto Agency.

Puede resultar gracioso el título, me disculpo. Puede ser que las formas no sean las correctas a ojos de algunos, pero cuando las atrocidades ocurren se han de denunciar. Me hubiera gustado ser cómico o payaso, pero la timidez siempre ha ganado a la hora de enfrentarse con mis pasiones. Trastornos aparte.

La clase política española y la catalana están enfrentadas: por un lado, ¨Constitucionalismo¨ que defienden una España unida y por el otro, el ¨Independentismo¨ que tiene como objetivo que Catalunya se desvincule del Estado Español. Hasta ahí correcto. Llamo a cada cual como más le gusta.

Podemos ser más permisivos como ciudadanos y aceptar por definición algún que otro adjetivo terminado en “ismo”, como por ejemplo fascismo. Eso sí, diccionario en mano, no pidamos más, frenemos acá, quiero decir, no abramos más libros, aunque buena falta hace. Pero cuando los políticos comienzan a hacer uso de palabras terminadas en fobia… Cuidado. Con “ismo” también hay una línea peligrosa. Pasemos a una palabrita en concreto.

En el actual discurso utilizado por los políticos que integran el Bloque Constitucionalista, también llamados Unionistas, el “ismo” llego a romper la barrera y ha colocado a los políticos catalanes sobre el pedestal del nazismo, obviamente en aras de ratificar el discurso de que son xenófobos. Por ende, tenemos nazismo y racismo. No se necesitan libros para saber cuál fue el desenlace.

Detrás de todo este galimatías está por un lado el conflicto catalán y por el otro el oportunismo político. Simple. Ciudadanos ha aumentado en sus filas más votantes y adeptos a su radical discurso sobre cómo se ha tratar el conflicto del Process. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) - que ya no sabemos qué línea política sigue - se sube al tren del ¨más de lo mismo¨. Dejando claro que tienen de todo menos principios de partido socialista. En un rincón y abanicando sus macanas (al palo me refiero) está el Partido Popular (PP), que ante la mala gestión y la carencia de medios políticos para atajar el conflicto, se ha metido en tierra de Dante y a gustito que están mientras se sacan los ojos unos a otros.

Cada uno marca su estrategia a seguir. Pero si en algo están de acuerdo es que Cataluña no sólo es un problema sino una gran oportunidad. En esta hipócrita carrera por ver quién suma más adeptos (literalmente) ciudadanos ha roto el paño y va por todas, o mejor dicho, a por ellos… oé… a por ellos…oé. Para quienes la distancia les separa del carácter dialéctico de este cantico popular traducido quedaría: ¨vamos por ellos con todo¨. ¿Asusta? esa es la idea. El fin es demostrar a su electorado que son grandes defensores de la patria que es el leitmotiv de sus campañas. ¿Campañas? Sí, no nos engañemos, porque los que realmente se están comiendo el puchero es el PP. Los demás a hacer rapiña.

Se preguntarán a donde quiero ir con este rollo. Simple. ¡Ha desaparecido la responsabilidad política! Así de claro. Tal es así que en los medios gráficos del 2 de mayo de 2018, por ejemplo, El Periódico titula: ¨ La Comisión Europea alerta a España de la banalización del nazismo¨ y subtitula: ¨ El Ejecutivo de Bruselas recuerda que la exculpación, negación o trivialización de los crímenes de los regímenes totalitarios deben ser "sancionados penalmente". Aquí dejo el enlace. Por favor no tiene desperdicio.

https://bit.ly/2x0ZAmX

Como este humilde servidor escribiera la semana pasada, Quim Torra es cabeza de la lanza de la nueva estrategia a seguir por el independentismo. Esta pasa por internacionalizar los despropósitos y dejar claros los motivos, razones y circunstancia que ha llevado que este conflicto llegara a su estado actual. Para ello cualquier político catalán ha de asumir su riesgo. Ir a prisión. Para el Unionismo es poca cosa, España está unida profesan a viva voz. No es verdad. En el paro, las pensiones, el desequilibrio entre salarios y coste de vida puede ser, la peste no entiende de clases. Pero la pobreza hace presencia en la ¨fuerte¨ economía europea. Demagogia. España comienza a ser un lastre.

El actual Presidente M. Rajoy, cuando aplicó el famoso artículo 155, comunicó que el mismo dejaría de estar vigente cuando en Catalunya se instaurara un nuevo gobierno. Pues no. Aquí que esta, comodísimo. ¿A quien no le gusta hacer lo que le da la gana? Pero este compromiso lo han asumido todos aquellos que levantando sus manos en el Senado dieron carta blanca a un partido salpicado de corrupción, para ser fino.

No dejéis que se los engañe. Todo dirigente catalán ya sea de derecha, izquierda o radical han sido explícitos en sus discursos: ¨Movilizaciones pacíficas¨. Poneros en la piel de un independentista catalán. Es fácil, creedme. Te llaman, catalufo, bueno, polaco, vale, rebelde, de acuerdo, secesionista, es correctísimo, fascista… ¡Ay Joven Quim Torras, toma cachete en la nalga!, pero… ¿Xenófobo? ¿Nazi? ¡Por favor!... ¡Pedidles a todos los Unionistas que juren no llevar símbolos con connotaciones neonazis tatuados en sus cuerpos, en sus ideologías!, o mejor, pedídselo a quienes desfilan por los tribunales presentando acusaciones por todo acto que realiza el independentismo. Concretamente que vayan desfilando los integrantes de VOX.

Españoles de bien, la gran mayoría, frenad esto… Pero ya.

Un pueblo que se sustenta de la democracia  no debe permitir que sus dirigentes pierdan sus escrúpulos. Soy suave, personalmente creo que carecen de ellos. Todo esto visto desde Catalunya, da vergüenza. Describir el catalanismo como una corriente xenófoba es una injuria grave. Vivo un con una catalanista y soy sudamericano. Catalunya hoy es la de la unión de personas, no sólo de todo el territorio español, sino del mundo. El movimiento independentista se desarrolla desde todos los estratos. No podemos permitir que se menosprecie la inteligencia de nadie, no podemos permitir que se informe a la ciudadanía con mensajes que sólo incitan el odio. Esto es una negligencia grave por parte de los profesionales de la política. Máxime cuando la estrategia del independentismo es unánime y explícita. Externalizar el conflicto, esa es la ruta y el Unionismo lo sabe. Para los dirigentes que han seguido y construido el discurso de endemoniar a quienes defiende el Process están jugando con fuego. ¿Que se quemen las calles? Es hora que empiecen a discutir donde se ha de discutir, en el Parlamento, en el Senado. Esta es la razón que sustenta una democracia, por esta razón votamos, para esto han sido elegidos tanto unos como otros. No podemos dejar a estas alturas que la consecución de poder político enfrente a la ciudadanía. Cuando las denuncias se atiendan en El Tribunal Europeo de Derechos Humanos un servidor desea que no sea tarde.

Pero priman los intereses de partido sobre los de la ciudadanía. La carrera por ver quién aporta un plan de ruta más rentable a quienes reparten el pastel de las financiaciones de campaña es la orden del día. Fanatismo, egoísmo. Más ¨ismos¨ peligrosos que caen sobre  el subconsciente de las personas. Arañas que tejen y retejen la misma telaraña buscando comida en las heridas abiertas de un pasado sin resolver. Salen a la luz grupos de extrema derecha que ¨cara al sol¨  han sobrevivido en los pasillos más oscuros de la conciencia de un régimen implícito en un sistema democrático. Estos han decido, (no sé decir si bajo orden aunque lo creo) a enfrentarse con los Comités de Defensa de la República (CDRs) y cualquiera que quiera manifestarse de forma pacífica.

Es una denuncia que quede claro.

El objetivo es buscar que el Movimiento Republicano Catalán, (buena gente, soy testigo) reaccione violentamente. Una y otra vez Catalunya ha de demostrar que esta lucha la ganará quien sepa poner la otra mejilla y la otra y la otra. Eso los desconcierta, los marea. ¡Som gent pacifica i no ens agrada cridar! (Somos gente pacífica y no nos agrada gritar) canta al unísono más de dos millones de gargantas en Catalunya. Pero en la era de la información para pocos, desinformación para la gente de a pie, habrá que seguir sumando gargantas. Deberán hacer del canto independentista un esperanto.

Al gran pueblo argentino… salud.