"En Buenos Aires todos los cargos ministeriales y secretarías están ocupados por varones"

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El Centro de Estudios para la Gobernanza (CEG) realizó un informe que marca las evidentes desigualdades numéricas en la ocupación de cargos de conducción en el gobierno provincial, existen sesgos que reproducen los roles tradicionales asignados a cada uno de los géneros socialmente y que resulta interesantevisibilizar.

 

 

Un nuevo informe del Centro de Estudios para la Gobernanza (CEG) visibiliza la problemática de género en la Provincia de Buenos Aires: el Gobierno de la provincia de Buenos Aires cuenta con una Gobernadora mujer y un vicegobernador varón. De 20 cargos con rango ministerial y secretarías, el100%están ocupados por varones.

Los roles que se asignan culturalmente a varones y mujeres han ido delineando una escisión entre el ámbito público y el privado volviendo a los varones únicos dueños y usufructuarios del primero y a las mujeres, confinadas al segundo. Esto significa, en otras palabras, que socialmente, se vincula “naturalmente” a las mujeres con los roles domésticos y reproductivos (en los que se realizan tareas no remuneradas) y a los varones con la función de provisión, trabajo productivo (y remunerado) y participación política.

De esta manera, se legitima la discriminación de las mujeres en un pretendido estándar natural que las subordina a un rol de inferioridad respecto de los varones. En las últimas décadas, las mujeres se han ido incorporando de manera sostenida al mercado laboral remunerado pero, paradójicamente, esta incorporación no se ha visto acompañada de un replanteo en el modo en que se organiza la sostenibilidad de la vida, es decir, sin repensar la distribución de las responsabilidades domésticas y de cuidado.

De esta manera se legitimó socialmente la doble carga laboral en las espaldas femeninas, con importantes implicancias en el acceso y ejercicio de sus Derechos Humanos. Los indicadores disponibles evidencian importantes rezagos en materia de trabajo e ingresos entre varones y mujeres, que encuentran su explicación, en gran parte, en este fenómeno. Estos rezagos implican, necesariamente, una mayor participación de las mujeres en los deciles de menores ingresos en la población, lo que tiene repercusión en el acceso a otros derechos, bienes y servicios, que condicionan seriamente sus posibilidades de desarrollo.

El caso de la provincia de Buenos Aires

En la Provincia de Buenos Aires, en octubre de 2016 se sancionó la Ley de Paridad,que implica un nuevo salto cualitativo en materia de participación al establecer la igualdad ente los géneros para todos los cargos públicos electivos de la provincia. Las elecciones legislativas 2017 permitieron evaluar por primera vez el cumplimiento de la normativa, sin perjuicio de que el impacto real y sustantivo de la paridad se podrá evaluar con el funcionamiento de las instituciones luego de ser implementado el nuevo mecanismo. La evaluación realizada sobre el cumplimiento de la Ley de Paridad evidencia un alto acatamiento a la normativa pero también la observación de ese proceso permite ver un sesgo “normativo” en el comportamiento de los diferentes partidos, toda vez para alcanzar la igualdad entre los géneros”. (Disponible en: https://bit.ly/2CNmEYZ)

El análisis del Poder Ejecutivo El presente informe se enmarca en la necesidad de seguir produciendo conocimiento relacionado con la situación de las mujeres en la provincia de BuenosAires. En ese marco, se presenta a continuación un análisis de la composición de los cargos de conducción del gobierno provincial para que, a partir de la evidencia, se puedan sugerir propuestas de política pública y recomendaciones.

Totales

De los cargos inferiores a Ministerios y superiores a DireccionesProvinciales, más del 80% son ocupados por varones. Este fenómeno, quese enmarca enlo quese conoce como “techo de cristal” o “segregación vertical” queda evidenciado en la baja participación femenina en altos mandos, que no supera el 18%.

Cuadro 7 – Distribución de cargos de conducción por género

Conclusiones y Recomendaciones

La participación de las mujeres en la vida pública tiene implicancias directas en la consolidación del sistema democrático. Propiciar una mayor inclusión de las mujeres implica no solamente garantizar el Derecho Humano a la participación política sino también mejorar la calidad de la democracia y potenciar la representatividad.

En este sentido, la evidencia de muestra que persisten importantes desafíos para garantizar la plena participación de las mujeres. En el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, más del 80% de los cargos de conducción son ocupados por varones y casi el 43% de los Ministerios y Secretarías no cuentan con mujeres entre sus altos cargos.

Por otro lado, las mujeres, por lo general, se encuentran en posiciones “feminizadas” mientras que en las áreas más“duras”, la conducción está casi por completo masculinizada. Sin perjuicio de lo antedicho, es importante destacar que la sola presencia de mujeres en cargos de conducción no es condición suficiente para garantizar la existencia de perspectiva y transversalidad de género en las instituciones.

En este sentido, es fundamental direccionarlos esfuerzos en capacitar al personal técnico y administrativo de las diferentes dependencias públicas y promover la implementación de acciones afirmativas que busquen igualar las oportunidades de varones y mujeres en el ámbito público.

Esas medidas se vinculan con la promoción de licencias no discriminatorias4, inclusión de lactarios en las dependencias públicas, implementación de protocolos de actuación para casos de violencia de género, revisión de trayectorias laborales para asegurar la ausencia de discriminación entre varones y mujeres, entre otras medidas que redunden en fomentar la igualdad deoportunidades. Promover la Democracia Paritaria implica refundar las instituciones y dar un giro copernica no en su identidad.Sin garantizarlos derechos de lamitad de la población e incluir a las mujeres en el contrato social,la Democracia no es más que un enunciado,vacío de contenido.