Gancho de izquierda y K.O.

Compartir en:
"No soy nada, no soy nadie" por Federico Vargas, desde Barcelona, especial para Post Político.

 

Pedro Sánchez, tras ser elegido presidente. (EFE)

Como en “crónica de una muerte anunciada” M. Rajoy se vistió de Santiago Nasar. No había Obispo que esperar, ni siquiera un Diputado.

Ayer 31 de junio de 2018,  el día pasó con el segundo debate en el Congreso de los Diputados por la moción de censura presentada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y transmitida en directo. Su cabeza de partido el señor (con minúscula) Pedro Sánchez en busca de ocupar el despacho principal de la Moncloa. Ding… Ding, empieza la pelea de gallos.

Besitos y flirteos entre el PSOE y el líder de Podemos, Pablo Iglesias. Este último abusando de sus discursos construidos con citas de nombres que apenas rozan el conocimiento de unos pocos. Así va el desarrollo de la enseñanza en este país. Para político historiador, Oriol Junqueras. Ahí que sigue preso y aún no sabemos realmente por qué.

El ya ex Presidente M. Rajoy empezó con su soberbia y burla tan habitual en sus envites. Despectivo, irónico, arrogante. Como quien se tomaba la cosa a broma. Castañuelas y panderetas en la bancada Popular. A medida que fueron pasando las comparecencias la sonrisita se fue borrando. Por la tarde ni apareció, no estaba lejos. Más de ocho horas tirando de pañuelo y mocos en un restaurante. Patético, en su línea.

El éxito de la moción estaba en el aire y sostenido por rumores. El colofón quedó a cargo del Partido Nacionalista Vasco (PNV), seis diputados a los que sólo les preocupaba la financiación de los Presupuestos Generales del Estado aprobados hace unos días y donde sus manitos dieron apoyo al Partido Popular (PP), eso sí antes de que el 155 desapareciera del cielo catalán, chaqueteros. Con el compromiso de no tocarlos, Pedro Sánchez se los metió en bolsillo so pena de no tocar un céntimo de los bolsillos de estos, obviamente. De eso iba el tema. Desde luego no se casan con nadie y que a nadie se le caiga dinero en el suelo y anden cerca.

El resto de Partidos a sacar el mayor redito electoral posible de la situación. Porque el quid de la cuestión era ese. Ante las sentencias por el caso Gurtel, caja B del PP, el señor (minúscula, soy insistente) que hacía unos días trataba al actual President de la Generalitat de nazi, el señor (con minúscula, soy pesado) Pedro Sánchez movió ficha primero. Bla… Bla… Bla… y al final la cosa queda clara… M. Rajoy, al día siguiente, a la calle. El resucitador de zombis de la extrema derecha y líder de Ciudadanos, Albert Ribera, feminista de a ratos y pensionista en la calle (JAJA) erre que erre con el orgullo patrio español. Ya está.

Hoy 1 de junio del 2018. M. Rajoy queda fuera del Gobierno por el candidato que menos votos consiguió en la historia del PSOE en unas elecciones. Primera vez que una moción de censura tumba a un Presidente desde la Transición. Con los brazos en jarra y el pecho más hinchado que el de una paloma, espera en las puertas a que M punto le despeje el chiringuito. Nada nuevo. Desempolvar los manuales de las formas políticas y todos a destripar el cerdo. Puro folklore.

Este cambio de escenario ha roto la hoja de ruta del Movimiento Independentista de Catalunya, así lo llamo. Toca volver a Alemania y ver como restauran la estrategia con las fichas que quedan en el tablero. Eso sí, antes movieron ficha. Un par de cambios no deseados y formaron Govern, con ello el 155 fuera. ¿Por si las moscas?

Izquierda Republicana, la que está en el Congreso, apoyó la moción al igual que PDeCAT (Partido Demócrata Europeo Catalán). Según algunos medios el President exiliado Carles Puigdemont quería que M. Rajoy siguiera allí liando la troca. Era su mejor publicidad, su mejor jugador. Ahí que iba metiéndose y cabeceando contra su propia portería a ojos de Europa. El Independentismo ha de seguir sumando fuera. Es lo que hay.

A un servidor este respiro le parece lo más sensato. En Catalunya el Unionismo llevaba meses con sus jaurías pululando por tierras catalanas. Personajes de extrema derecha junto a  reclutados de bajo nivel intelectual que al grito de España fueron atacando y boicoteando actos pacíficos y reivindicativos de la ciudadanía catalana. En Canet de Mar y con banderas catalanistas a modo de capa, estos inadaptados agredieron a un grupo de independentistas por el crimen de poner cruces amarillas en la playa. Ojo al dato, con la bandera de Catalunya (Estelada) atada a modo de capa.

No soy catalanista, simplemente porque cuando las palabras terminan en ismo/a la cosa históricamente no termina bien. Apoyo y llamo Movimiento Republicano de Catalunya por que la palabra “PACIFICO/A” está explícita y se ha insistido en que es situación sine qua non que así sea. Pero el independentismo deberá cerrar filas. Personalmente la manera de manejar los tiempos de Ezquerra Republicana de Catalunya es cauta y necesaria. Pero es hora de escuchar a la CUP con la premisa de no violencia. En columnas anteriores hice referencia a las encuestas de intención de voto y la CUP aumentaba sustancialmente. La Candidatura de Unidad Popular (CUP), a mi entender es el termómetro de la resistencia del Movimiento Independentista a pie de calle. Es decir, son quienes saben hasta cuando los ciudadanos activamente implicados en el Process, están dispuestos a seguir recibiendo bofetadas. Que es el objetivo de los llamados patriotas de España. Calentarlos. Pero hay límites para todo. No creo que sea bueno para los intereses independentistas tensar la cuerda del desacuerdo. Sin entendimiento no habrá nunca República. La Republica es un sistema de diálogo y negociación parlamentaria permanente. Con todo lo delicado que es. Con la responsabilidad que ello implica. La hegemonía es el objetivo, escribiera Antonio Gramsci. (¡Tomá Pablo Iglesias, tatuado en mi mente, no en el cuerpo!)

Pero volvamos a la historia de la dama y el vagabundo de ayer. A los mimitos entre Sánchez e Iglesias. Que cada cual designe quien representa a quien. De la situación de los “Presos Políticos”, alguna referencia, un soplidito del flamante nuevo propietario de un chalecito de 600.000€ en la sierra madrileña, Pablo Iglesias. Menos mal que entiende que la pobreza es el  resultado de la mala repartición de la riqueza, usted sabrá mejor que yo a quién atribuir este postulado (al pedir la hipoteca lo habrá obviado, ¿o no pidió hipoteca?). De los exiliados, nada. Obviamente a Puigdemont en la cárcel o lejos. Por algo el muy de izquierdas  señor (insisto hasta el cansancio en la minúscula) Pedro Sánchez apoyo la imposición del artículo 155 en Catalunya. Vamos que le tienen mucho miedo. Como le pasa realmente al Estado Español que sin Catalunya su imagen interior quedaría en evidencia al exterior. Catalunya es la cara bonita de un cuerpo que por corrupción y mediocridad política se pudre en la miseria. Aunque la cara ha tenido que maquillarse con muchas capas también… Mucho sarpullido. Mucho selfie.

Personalmente y ante la situación actual, he decido colocarme más a la izquierda en cuanto a política. Herencia de haber pateado por el mundo. Me explico. Cuando paso al costado de una manifestación de radicales de izquierda, bajo la cabeza, no digo nada y paso tan feliz y tranquilo. Cuando veo las manifestaciones de la extrema derecha me horrorizo. Veo los mismos ojos de boko haram… Ojos de piratas Somalíes. Pero cuidado, la miseria se esconde tras los ojos de estos últimos. Vivo en Europa y patee por Latinoamérica, sinceramente ese odio no es por falta de recursos es por pura hipocresía, herencia de maquillar la devastación en prosa, el horror en poseía. Eso aún me horroriza más. Dicho esto prefiero la acera de la izquierda por simple decisión sistemática. Si el primero es A y el segundo es B… ¡Viva A! ¡Viva la República Independiente de mis decisiones!

Al gran pueblo argentino… Salud.