La CTA defendió el derecho de huelga en la OIT

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Bajo el lema "El derecho de huelga no se negocia, ni como hecho ni como derecho", la Delegación de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Autónoma) ante la 104ª Conferencia Internacional del Trabajo que se desarrolla en Ginebra, Suiza, dio a conocer una declaración pública.

POST POLITICO, reproduce a continuación el documento de la CTA Autónoma emitido desde Ginebra, Suiza:

"Los delegados de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Autónoma) expresamos nuestra profunda preocupación frente a la falta de referencias al derecho de huelga en las conclusiones parciales adoptadas por la Comisión de Aplicación de Normas (CAN), y frente a las afirmaciones que señalan que, como consecuencia del acuerdo entre los grupos de empleadores y trabajadores de febrero de 2015, en las conclusiones finales no habrá ninguna mención a este derecho.

Esta situación da cuenta que dicho acuerdo fue producto de un chantaje del grupo de empleadores: o se elaboran conclusiones sobre los 24 casos sin contener referencias al derecho de huelga, o la CAN finalizará su labor, una vez más, sin poder aprobar conclusiones para ninguno de los casos tratados.

Lamentablemente este acuerdo ha comenzado a ejecutarse, y tanto en el Estudio General 2015 sobre el Derecho de Asociación de los Trabajadores Rurales como en el examen de los casos ya tratados la CAN omitió expresamente toda referencia al derecho de huelga, a pesar de que se trataba de un aspecto destacado por la Comisión de Expertos. Más aún, el portavoz del Grupo de Trabajadores adelantó que, a fin de garantizar el consenso en el tratamiento de los restantes casos, no habría referencias al derecho de huelga en las restantes conclusiones de la CAN.

Para los trabajadores aceptar la no inclusión del derecho de huelga implica aceptar el chantaje de los empleadores. No es verdad que ello sea necesario para preservar el sistema de control normativo de la OIT. Por el contrario, el objetivo de los empleadores al desconocer la existencia del derecho de huelga es reducir el derecho de asociación a su mínima expresión. Es este objetivo, y por ende los empleadores, quienes ponen en riesgo al sistema de la OIT.

Para los trabajadores aceptar la no inclusión del derecho de huelga implica ir contra nuestra propia identidad. Nacimos en la huelga, y es en la huelga donde recuperamos nuestra capacidad de cuestionar un sistema económico profundamente injusto, sustentado en la explotación de los trabajadores.

Los empleadores pretenden que no hablemos sobre la huelga, y apuntan a transformar a nuestras organizaciones en cáscaras vacías. Nos ofrecen un derecho de asociación totalmente vacío de contenido, en tanto la huelga podría ser limitada al extremo por la legislación nacional sin que la OIT pudiese cuestionar tales limitaciones. El debilitamiento normativo de la huelga en el derecho internacional será una señal muy fuerte para los gobiernos nacionales, quienes sin dudas intentarán avanzar con legislaciones más restrictivas que las actualmente existentes.

Frente a esta extorsión los trabajadores no podemos permanecer callados. La huelga no se negocia, ni como hecho ni como derecho. El derecho de huelga no puede ser la moneda de cambio para garantizar la continuidad de un sistema de control cada vez más debilitado.

La estrategia de los empleadores parece ser clara. Eliminar todo vestigio del derecho de huelga del ámbito de la OIT, debilitar a los órganos de control, e impulsar una revisión normativa que podría incluir la derogación de convenios. En esta Conferencia ya se observan los primeros resultados de aquella estrategia. Por otro lado, para los trabajadores empieza a ser necesario superar una actitud pasiva que nos permita pasar a la acción, dejando atrás las tibias defensas institucionales, y volver a ponernos a la ofensiva".