La Defensoría del Pueblo destacó la obra de la Autopista en City Bell

Compartir en:
El Defensor del Pueblo Adjunto de la Provincia, Walter Martello, explicó en la audiencia pública realizada que la obra permitirá descongestionar en un 60% el flujo vehicular en la bajada de Villa Elisa, disminuirá los tiempos de viaje entre la capital de la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires

 

En la audiencia pública convocada para informar sobre los estudios técnicos correspondientes al proyecto para construir un nuevo tramo en la Autopista La Plata-Buenos Aires, Martello aseguró que, además de descongestionar el tránsito, posibilitará ahorrar 36 litros de combustible y reducir las emisiones de dióxido de carbono.

Asimismo, advirtió que la obra generará algunos inconvenientes durante su etapa de construcción e impactará de forma directa en una zona inundable y con importancia ambiental, por lo que solicitó que se instrumenten mecanismos que permitan monitorear de forma permanente y sistemática el cumplimiento del plan de mitigación y las acciones de compensación contempladas en el proyecto.

“El nuevo tramo atraviesa zonas topográficamente muy bajas e inundables. Por eso es necesario que intervengan los expertos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) que vienen estudiando la problemática hídrica en la región y que han elaborado el Plan Director de Reducción del Riesgo de Inundaciones”, explicó Walter Martello durante su exposición en la audiencia pública que se realizó en el auditorio del pasaje Dardo Rocha de La Plata.

El Defensor del Pueblo Adjunto agregó que otro punto a tener en cuenta es que la nueva conexión atravesará la parcela 3B de la Reserva de Biosfera declarada por la UNESCO en 2007, vías del ferrocarril Roca; y los arroyos Martín y Carnaval (y la derivación de este último).

“Las reservas de biósfera son muy importantes para el cuidado del medio ambiente porque están compuestas por ecosistemas terrestres, marinos y costeros. En cada una de ellas se fomentan soluciones para conciliar la conservación de la biodiversidad con su uso sostenible, el desarrollo económico, la investigación y la educación. Además, son sitios de apoyo a la ciencia. Teniendo en cuenta que se ha diseñado un plan ambiental y una serie de acciones para compensar el impacto que tendrá la obra, es fundamental que se garantice algún tipo de intervención de expertos de la UNESCO, organismo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura que hace 12 años declaró esa zona como una de las 701 reservas de biósfera que existen en el mundo”, explicó Martello.