La paradoja nacional

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A propósito del positivo de Vidal, Campbell y el coso anticuarentena. Nota de opinión por el Licenciado Rodrigo Romero Bazterrica.

 

Hace unos días, el prestigioso diario El País de España, publicaba en su versión web un informe sobre la forma de circular que tenía el COVID-19 y daba tres ejemplos precisos de cómo era posible contagiárselo. Uno de ellos, era en una comida.

Este martes 16 de junio, cerrando el día, se conoció que la ex gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, dio positivo de COVID-19. Durante la mañana del mismo día también había dado positivo el diputado bonaerense de Juntos por el Cambio,  Alex Campbell.

Estallado el tema de Vidal en los medios nacionales, automáticamente comenzó a circular en qué contexto se contagió la ex gobernadora. Se pudo reconstruir que compartió una comida junto a Larreta, Lousteau, Monzó.

La misma persona que durante su mandato al frente de la provincia de Buenos Aires declaró que “no voy a abrir hospitales nuevos”, la misma que hace unos días le pidió  a la gente de su partido que salgan a caminar la provincia, la misma persona que fue parte de un gobierno que degrado de categoría al Ministerio de Salud convirtiéndolo  en una simple secretaría, quizás ahora necesite de una cama en un hospital. Es la misma persona que unos días antes había compartido un encuentro con Campbell.

 

 

La primera pregunta es qué hacían Vidal y Monzó circulando libremente y rompiendo el aislamiento preventivo, social y obligatorio impuesto por el gobierno de Alberto Fernández desde mitad de marzo. La segunda,  ¿Campbell también rompió el aislamiento?

Podemos aceptar que políticos en funciones y en contacto con la gente puedan contagiarse, caso Insaurralde. Ahora bien, ¿esa comida que derivó en vaya uno a saber cuántos contagiados, no podía resolverse con una videollamada? Hasta clases de yoga se dan hoy en día por ese soporte.

¿Necesitamos hacer un repaso mental de la curva exponencial de contagio de cada uno de los que compartieron esa comida? Repasemos: colaboradores cercanos, otros funcionarios, periodistas, las familias de cada uno, y por cada uno de los mencionados sus ramificaciones. Parece ser que el síndrome de superhéroes y de inmunidad que poseen los políticos no los deja pensar claramente.

Gracias a la intervención temprana del gobierno se retrasó lo más que se pudo el famoso "pico de contagio". Pues bien, el coronavirus en Argentina dejó de ser un simple número para comenzar a tener nombre y apellido. Ya no es una estadística fría, sino que es el vecino, el conocido, el familiar, la mujer, el marido, María Eugenia Vidal, Martín Insaurralde, Alex Campbell, y los que vayan a ir apareciendo en estos días (Enrique Sacco quizás).

Se vienen días complejos para el país, quizás sea un buen momento para recordar las declaraciones a radio Futurock del médico infectólogo Pedro Cahn, quien además de ser presidente de Fundación Huésped, integra el comité de expertos asesores del presidente Alberto Fernández para hacerle frente al coronavirus, cuando afirmó no comprender la “militancia anticuarentena”.