La República al patíbulo

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"No soy nada… no soy nadie". Por Federico Vargas desde Barcelona, especial para Post Político.

 

Por las mañanas me preparo para salir de mi casa. Me ajusto el casco, chaleco antibalas, mascara de gas, reviso mi cuchillo, está afilado, compruebo el machete que compre en Zambia…

Abro la puerta, me arrodillo y me santiguo antes de cruzar el portal, llego a la acera, miro para un lado y otro. Estoy nervioso. Miedo que esas criaturas perciban mi sudor de tierras lejanas. Avanzo decidido (que no se note, por favor) y respiro aliviado señor M punto Rajoy… No hay independistas catalanes acechando.

Cualquiera que lea lo que circula por la prensa española puede hacerse una idea muy distorsionada de lo que se denomina el “Procés” (proceso en catalán).

La información pública transformada en la mejor herramienta de desinformación. Las redes sociales son como un cajón donde se ha de revolver para intentar sacar una idea clara de algo de alguien. La televisión española dale que dale con su discurso de fractura. El culpable, según el gobierno español,  yace cobardemente en Bélgica poniendo a Bruselas en jaque ante el pánico europeo.

Nada es lo que aparenta, todo se diluye en la demagogia de los discursos. Lo que nadie puede ocultar es la mediocridad de los dirigentes del actual Gobierno Español… Catalunya ha destapado las alcantarillas del estado. La falta de liderazgo político es absoluta en territorio español. “La Cosa Nostra” que se ha formado no tiene escrúpulos a la hora de tapar sus  desfalcos. Impunidad absoluta. Ministros con causas abiertas robando cámara y en la Cámara de Diputados y Senadores. El Presidente de la España con Ñ habla de legalidad habiendo sido llamado a declarar ante el juez por el caso Gurtel. (véase “Cloacas de interior”). Sus iniciales aparecen en los cuadernos de la caja B de su partido… Habla de legalidad.

Todo esto parece una guerra de bandas que no están a gusto con el reparto del botín. Han trasformado el estado en una nación vacía y sin principios. En medio del caos político y social salen a la luz los desfalcos económicos de dirigentes por diestro y siniestro.

En medio de este galimatías de hipocresía la educación cae en picado dejando mentes incapaces de entender la situación, una sociedad ingenua que aún cree que cuando la “crisis” acabe volverán al país de las maravillas de la España del 2000.

Mientras tanto Europa se jacta de defender los derechos humanos y deja a los refugiados tirados en alta mar o muriendo en campos de concentración. Peor dando pie a las mafias del tráfico de PERSONAS en expansión y abriendo más sedes en el Mediterráneo. Dantesco. Europa impune cierra sus fronteras al resultado de sus negocios sucios en Asia y África al amparo de  misiles por arriba, de Kalashnikov por abajo.

Una Europa donde la Extrema Derecha comienza  sentarse en los senados y parlamentos. Esa “corriente” política que pocos años atrás vitoreaba la solución de conflictos con las manos empapadas de sangre y que hoy aparecen en el Bundestag. Que caro pagará Alemania cumplir con su cuota de refugiados sirianos.

Mientras tanto en una plaza Madrid un grupo, numeroso, canta de cara al sol levantado su mano derecha y extendiendo sus dedos al cielo. Cantos de furia, de rabia… de odio. Sigue el canto y otro grupo de personas de a pie vitorea a la guardia civil con su himno nacional que versa… “A por ellos… oé”. Que triste.

Ay Catalunya, ay catalanes, que dura será la partida. Que difícil será ganar para veritas y pulir su bronce ante tanta mentira. Ojalá el seny sea tan poderoso como siempre.

El seny… Ese rasgo de identidad que hace de Catalunya un pueblo único. Pero esto merece una columna aparte.

Al gran pueblo argentino… Salud.