Organizaciones campesinas advierten que viven una “crítica situación”

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Organizaciones de pequeños productores, integrantes de la agricultura familiar e indígenas de todo el país expresaron “la crítica situación productiva, económica y financiera” que atraviesan y alertaron de las “dramáticas consecuencias que las políticas del gobierno nacional de Mauricio Macri”.

 

 

Organizaciones de pequeños productores, integrantes de la agricultura familiar e indígenas de todo el país expresaron “la crítica situación productiva, económica y financiera” que atraviesan y alertaron de las “dramáticas consecuencias que las políticas del gobierno nacional de Mauricio Macri”.

Los pequeños campesinos de todo el país exigen una audiencia con el Ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, para recibir respuestas ante sus reclamos; la reactivación del  Monotributo Social Agropecuario; la implementación de medidas que beneficien al sector; la reglamentación de la ley de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar aprobada en el 2014 y la reincorporación de las trabajadoras y los trabajadores despedidos de las dependencias estatales.

El dirigente de la Asociación de Medieros y Afines (ASOMA), Roberto Solano, aseguró que las políticas del gobierno nacional y provincial de María Eugenia Vidal “no garantizan las condiciones mínimas para seguir produciendo”. “Nuestro sector se extingue, se empobrecen los pueblos del interior y se apagan los territorios rurales”, afirmó y agregó: “La tierra y la producción se extranjerizan y concentran y los consumidores pagan cada día alimentos más caros”.

El dirigente campesino aseguró que la actual administración “continúa con el desmantelamiento gubernamental de los últimos años” y denunció el congelamiento del Monotributo Social Agropecuario: “Nos quitaron la posibilidad de ser reconocidos como sujetos que invierten, producen y comercializan.  Nos quitaron el derecho a la obra social y la jubilación”.

Asimismo, Solano afirmó que el sector campesino “no recibe respuestas” a los problemas que atraviesan y que las “propuestas y aportes elaborados con alta participación no fueron tenidos en cuenta”. En este sentido, aseguró: “Los conflictos de tierras, desalojos y situaciones de violencia contra familias de agricultores y comunidades de nuestro sector continúan y, en algunas zonas, se han agravado”.

“Las medidas económicas y financieras que ha adoptado el gobierno impactan drásticamente en nuestras vidas y en nuestra actividad”, sostuvo Solano y ejemplificó: “La toma de deuda externa, la devaluación del peso, el pago de exorbitantes tasas de interés, el incremento de las tarifas y el combustible y la apertura de importaciones nos golpean de forma muy dura y ponen en riesgo miles de puestos de trabajo”.

“La única respuesta que recibimos por parte del gobierno es el rector, el ajuste y el desmantelamiento de las áreas estatales destinadas a nuestro sector”, declaró y sostuvo que “los despidos masivos en el Ministerio de Agroindustria reflejan el desinterés del Gobierno en la agricultura familiar, campesina e indígena y pone en riesgo la seguridad y la soberanía alimentaria del país”.

“Los pequeños productores y los integrantes de la agricultura familiar, campesina e indígena no estamos dispuestos a aceptar en silencio el abandono de nuestra actividad ni el empobrecimiento de nuestras familias y comunidades”, completó.