Preocupa la calidad del agua en Villa Elisa

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Vecinos del lugar hicieron analizar el agua y el resultado dio “No potable”.

Los vecinos de Villa Elisa están preocupados por el resultado categórico que dio el análisis realizado a una muestra de agua de la zona de 58 entre 13 y 14 en Villa Elisa. Ante el “No potable” los vecinos se reunieron para pedir una solución.

“El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación nos pidió que analizáramos el agua y el resultado fue que se encontró un nivel elevado de nitratos”, señaló Macarena Gelabert, secretaria del Centro Comunitario “La Cabaña”, destaca una nota del diario El Día.

En esa institución funciona un comedor comunitario, una copa de leche y un sistema educativo de terminalidad del nivel primario y secundario, pero lo que más le preocupa a los dirigentes es el servicio alimentario, ahora condicionado por los análisis del agua.

“Notamos que muchos chicos tenían frecuentemente gastroenterocolitis, el médico casi siempre nos decía que era viral, pero ahora nos damos cuenta que esos cuadros fueron ocasionados por el agua”, dijo la dirigente.

Concretamente, luego de que el Instituto Biológico Tomás Perón - que depende del Ministerio de Salud de la Provincia - tomó una muestra del agua que consumen y la analizó, se detectó 62 mg/l de nitratos cuando para que el agua sea potable, ese valor no puede exceder 50 mg/l. Por eso se consignó al final del documento que esa agua es “No potable”.

Con ese resultado los integrantes de la institución hicieron consultas a profesionales de la salud que coincidieron en que el agua ocasionaría problemas digestivos principalmente a los niños. Además se advirtió que el problema no se solucionaría hirviendo el agua, hecho que provocaría aún más concentración de nitratos.

“Fuimos a Absa a hacer el reclamo, pero nos dijeron que esos análisis eran viejos y que ellos harían uno nuevo”, agregó Luis Graña, vicepresidente de la entidad.

Pese a que agentes sanitarios les recomendaron que lo mejor sería cerrar la institución, sus dirigentes decidieron mantenerla abierta porque unas cien personas acuden diariamente para almorzar o tomar la copa de leche. Para evitar cualquier malestar, se compró agua para el consumo y se están evitando los alimentos que requieren de agua para ser cocinados.

Aunque el Ministerio de Desarrollo Social les reconoce el gasto de hasta 60 litros de agua por día, la gente de la institución quiere que el problema se solucione cuanto antes. “Todo el barrio debe estar consumiendo agua contaminada por eso cada dos por tres hay alguien con diarrea o vómitos”, contó Verónica Candales, mamá de dos niños de 5 y 11 años que también sufrieron malestares gastrointestinales.