Un rival inesperado

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El Coronavirus golpeo primero y a todos por igual, sin distinción de género ni clases. Puso contra su propio arco a una sociedad que debió reacomodar las piezas sobre la marcha, como lo hace aquel equipo que “sale perdiendo desde el vestuario”.

 

El deporte, al igual que los demás sectores, debió adecuarse a la nueva normalidad planteada por el COVID-19 y junto a atletas y especialistas analizamos las distintas aristas que nos muestra esta forzada adaptación.

 “Por un lado tenemos el deporte como escenario mimético donde se recrean emociones, y por otro los usos del deporte tanto para quienes practican, como para quienes lo consumen”, aporta el sociólogo Rodrigo Daskal. Además advirtió que “el deporte al ser uno de los ‘soportes’ que esté suspendido seguramente tiene muchos efectos emocionales en mucha gente”.

La pandemia obligó a suspender todas las competencias, dejando trunca las temporadas de los diferentes deportes, tanto individuales, como de equipo. Sebastián Ginobili, entrenador de Instituto de Córdoba que milita en La Liga Nacional de Básquet, contó su experiencia: “La pandemia atravesó mal, porque suspendió todo, nivel de competencia, de entrenamientos, la inactividad de los jugadores, los problemas de las instituciones para armar los equipos en cuanto a los presupuestos por la caída de los sponsors. Es una situación muy complicada y difícil de llevar”.

Por su parte Ana Laura Ponce, psicóloga MP 55295, especializada en deportes, aseguró que “La motivación de los deportistas se ha visto disminuida producto del corte abrupto de las actividades, como así también de la falta de plazos para un retorno”. No obstante “algunos, más rápidamente que otros, entendieron que la virtualidad es el medio a través del cual, se halla la posibilidad de seguir trabajando, encontrándose y disfrutando de otros aspectos que el deporte conlleva”.

Por su parte Candela Cazzappa, selección argentina de taekwondo, nos cuenta que “la pandemia hizo que tengamos que cambiar la forma de prepararme físicamente y adaptarme a un espacio distinto”. Asimismo, la representante nacional destacó la labor del su club, Unión Vecinal de La Plata, como la del seleccionado que “han motivado de manera brillante generando situaciones similares a la de una competencia, que llevan a movilizar ese cúmulo de emociones que tienen los deportistas en la previa”.

Situación difícil le tocó vivir a la jugadora de Voley Tatiana Vera, actualmente jugando en Haro Rioja de España, uno de los países más golpeados por el virus: “Nos agarró a falta de 2 partidos para finalizar la segunda vuelta. Sólo podías salir al súper y farmacia, y la guardia civil te paraba en la calle. Me las ingenie para poder entrenar con algunas cosas que tenía en el departamento que claramente no era lo mismo, pero al menos para mantenernos”.

Por su parte el periodista Alejandro Tumminello asegura que “hay una realidad post covid19 que se intuye claramente, las diferencias para la vuelta de la actividad entre deporte profesional y deporte amateur volverán a verse claras. Los deportes profesionales del país también retomarán actividades en relación a sus posibilidades de ventas de derechos de deportistas al exterior, mientras que para el amateurismo será más difícil debido a la situación de instituciones que los sostienen. Afortunadamente durante la pandemia hubo al menos 3 o 4 planes nacionales de apoyo económico y también algunas provincias sostuvieron actividades”, recalcó Tuminello.

Mientras vamos y venimos entre fases de aislamiento, los distintos deportes en nuestro país siguen esperando la luz verde para comenzar, siempre y cuando la cuestión sanitaria no incline la cancha en contra, como lo supo hacer Edgardo Codesal en la Final de Italia 90. El coronavirus ha sido uno de los rivales más difíciles de la historia de la humanidad. Se abrió el mercado de pase y el refuerzo está al caer, la vacuna será la jugadora estrella para terminar revirtiendo este partido.

Tokyo 2020, los Juegos Olímpicos que tuvieron que esperar

En el día que deberían haber dado comienzo los Juegos Olímpicos de Tokyo, la cita mundial hegemónica por excelencia, el aplazamiento producto del COVID-19, ha generado desazón tanto en los deportistas que serían parte de la competencia, como así también para los amantes del deporte en general. 

Para la psicóloga Ana Laura Ponce “La situación de los deportistas de alto rendimiento que se prepararon años para estos Juegos Olímpicos es compleja y encima a los factores que influyen, hoy se le suma el lugar de residencia, donde quienes están en encierro obligatorio hoy se encuentran en desventajas, aunque no todo es negativo ya que muchos entrenadores han comenzado a hacerse preguntas sobre su rol y los alcances del mismo, han sido creativos. Es la posibilidad de entender la complejidad del deporte y las múltiples variables para abordarlo y enriquecerlo”.

“A veces por falta de tiempo, no se hacen análisis de videos o no se detienen en la técnica individual porque la competencia delimita las “urgencias”. Hoy muchos sujetos que participan en el deporte, dieron cuenta de la importancia del entrenamiento invisible, del ocio, de una buena nutrición, de las variables psicológicas que intervienen en el deporte”, concluyó la especialista.

Por último, analizando la situación de los deportistas argentinos en la previa de los Juegos Olímpicos, Alejandro Tumminello no fue optimista sobre la participación nacional y no fue muy auspicioso.

Hay dos factores muy fuertes respecto de las chances de logros deportivos: Primero la desinversión económica en niveles formativos posterior a 2018 y la desinversión general desde 2016 creo que afectó a las federaciones de manera silenciosa pero constante, y segundo los procesos de entrenamiento y trabajo desde marzo a esta parte han sido casi nulos en cuanto a lo táctico y lo técnico. Lo positivo del deporte nacional es que ha tenido desde finales del siglo pasado una adaptabilidad sobre crisis extradeportivas, y ese es un plus que en otros lugares no pueden ni siquiera imaginar”, aportó el periodista.