A morder el polvo


Por Paloma Sánchez

¡Bienvenidx a #PuntoSeguido! El newsletter de literatura de Post Político donde vas a encontrar recomendaciones de lecturas + una poesía collage. Tomate un recreo que, al fin y al rabo, es el néctar de los días.

En sintonía con la propuesta temática de esta semana, por si no sabías estamos hablando de “violencia”, va la sugerencia de este libro que de todos modos íbamos a comentar, Ja!

Se trata de una novela breve que desbordó el circuito de las publicaciones independientes, convirtiéndose en un éxito editorial.


COMETIERRA

Hilvanada en capítulos breves, Cometierra de Dolores Reyes (Buenos Aires, 1978) es de las novelas que exprimen la atención hasta el final. Nadie sale impune de allí.

La personaje principal, de quien no sabemos su nombre, recibe el apodo de Cometierra por sus poderes adivinatorios. Al comer tierra se sumerge en un estado en el que puede percibir dónde están las mujeres desaparecidas y si están muertas o vivas. La novela da una espesura particular a ese tiempo agónico de espera cuando un ser querido desaparece y palpitamos lo peor.

Cometierra, junto a su hermano Walter, va descubriendo el mundo adulto y a administrar ese poder, luego de que su padre femicida asesine a su madre.

De gran ternura, buenos climas, vocabulario sencillo, la autora retrata con maestría afectiva a sus personajes; su deriva del día a día, el estado de indefensión y despojamiento, los cuerpos arrastrados más allá de la razón.

Con giros, que a veces pueden adivinarse, alimenta las ganas de seguir adelante. Su narrativa no se permite digresiones ni azar –contraria a la sensibilidad imperante en las novelas contemporáneas- y cada apartado es una cápsula que engrana en el mecanismo total.

Sin embargo, Reyes condimenta la narración con fricciones de sentido o situaciones inexplicables –tirarse al río sin saber nadar, el hambre en segundo plano, cientos de botellas con tierra que no son reclamadas, entre otras- construyendo allí verosimilitud, ya que es en estos gestos que la trama se consolida excediendo lo esperable.

La dedicatoria a las víctimas de femicidio y a las sobrevivientes podría desorientar a lectorxs desprevenidos, suponiendo qué clase de historia encontrarán. Si bien recoge una preocupación social, la autora diagrama una ficción en la que la problemática de la violencia por razones de género está imbricada de tal modo que no hay bajadas de línea. Se trata de una historia amorosa de muertes cotidianas, donde el tema no le gana protagonismo a la literatura.

¿Leyeron el libro? Si aún no, ¿les tienta? Todxs invitadxs a morder el polvo y sentir su sabor con la Cometierra.

Cometierra
Dolores Reyes
Editorial Sigilo, 2019
173 pág.

ARTE ARTE ARTE para salvarnos. Para viralizar el derecho al placer. Y compartiendo se disfruta más. Podes colaborar reenviando este mail, o vía whatsapp e invitar a suscribirse.

Para finalizar te dejo un regalito que va a ir variando con el correr de los envíos (podes encontrar más en mi Instagram):