Al final, Santilli tenía la receta para parar la contagiación


Por Rodrigo Romero Bazterrica

Y yo que quería comenzar hablando sobre el libro de Eugenia “La Leona Michelle” Vidal, que quería hablar de la irresponsabilidad que tienen algunas y algunos periodistas, influencers y politólogos… apareció Alberto, nos mandó a todos adentro de nuevo y se armó la hecatombe, la debacle total, una seguidilla de hechos bochornosos que incluyen al presi, a los suyos y a toda la oposición psiquiátrica.

Encima que a diario tenemos que soportar irresponsabilidades alarmantes (es muy raro que los organismos pertinentes no tomen carta en el asunto) de las Vivianas Canosas, de los Feimman, de los Leucos, de los Majul, entre otros, delante de un mic, ahora también hay que soportar ver una oposición completamente fuera de eje y descontrolada. Qué difícil debe de ser gobernar un país con una oposición de este calibre, ¿no?

Ya se lo dijo Nancy Pazos a Amadeo, allá por el inicio de semana: “Se la pasan leyendo Clarín y se mienten entre ustedes”. Sumado a esto, Pato no para de instalar fake news cada 20 minutos. La idea es la misma que utiliza la ultraderecha en el mundo: instalar tantas mentiras que, llegado el momento, no sepas cuál es la verdad.

Ahora bien, Alberto tampoco estaría ayudando mucho. Innecesario pegarle al sistema de salud en plena cadena nacional. O sea, si el mensaje iba dirigido a alguien en particular, tendría que haberlo dicho con nombre y apellido. Abrió un frente de batalla con uno de los sectores que más le puso el pecho a la pandemia. Y ni que hablar respecto de dar malas noticias en cadena nacional, pero las buenas darla al otro día y en un programa de radio amigo. O sea, todas y todos escucharon decir que el sistema de salud se relajó, pero algunos pocos escucharon el programa del Gato Silvestre donde el presidente anunció una asignación extraordinaria de $15.000 para beneficiarios de AUH, AUE y asignaciones familiares de monotributistas de las categorías más bajas. Ni yo asesoro tan mal en comunicación.

Completamente distinto al caso de Axel. Si no fue la mejor aparición en medios del Gobernador pega en el palo. Enérgico, puntual, con data, con ejemplos, yendo al grano… sinceramente, para mostrar en diversas clases de compol.

Para sumarle data al contexto político en el que gobierna el oficialismo, tenes no solo a los medios instalando que la vacuna china tiene 3 % de inmunidad (sin aclarar, adrede, que hablan de la SINOVAC y no de la SINOPHARM), sino también llevando el dispositivo mediático macrista al extremo. Anotá: el jueves a la misma hora tenías a Soledad Acuña en América TV, Santilli y Lousteau en TN, Ritondo en A24, Peretta en Crónica y, por si fuera poco, en La Nación + estaban casi todos los periodistas opositores en vivo.

Y eso que apenas menciono que la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, es la primera en ir a Olivos a manifestarse. O que Laura Alonso ya cruzó la línea democrática y desde su Twitter personal incita explícitamente a que la sociedad se subleve y no acate las órdenes del presidente (hasta trató de viralizar el #DesobedienciaCivilYa) o que Pablo Avelluto ya empiece a agitar que hay que sacar del gobierno a Alberto.

Respecto de las decisiones que tomó el presidente para tratar de controlar la pandemia, siempre vas a tener personas a favor y en contra, es lo sano de una democracia. Lo que no es sano es que Larreta y su equipo levanten la bandera de la educación y de las escuelas abiertas cuando, desde hace 14 años a esta parte, su espacio político se encargo de recortar más de 10 puntos el presupuesto educativo en la Ciudad de Buenos Aires.

En fin, taaaaanto quilombo y el que tiró la idea de cerrar todo 10,15 o 30 días fue Santilli