Buscan combatir microorganismos resistentes a los antibióticos


La UNLP estudia la violaceína, un agente antibacterial, que resulta de enorme interés para el tratamiento de enfermedades desatendidas

Hace más de una década, la Organización Mundial de la Salud (OMS) encendió la alarma al advertir sobre la escasez de nuevas moléculas disponibles en el mercado para combatir microorganismos perjudiciales para la salud de los seres humanos

El desarrollo de la multirresistencia a los antibióticos disponibles en el mercado es un fenómeno que preocupa a médicos y especialistas de todo el planeta, y alerta sobre la presencia de microorganismos cada vez más resistentes y peligrosos. Es por ello que, en muchos casos, se llegan a administrar dos -y hasta tres- antibióticos en forma simultánea para combatir patologías microbianas.

Se trata de un escenario complejo que plantea enormes desafíos para la medicina, en especial en lo que hace a las denominadas enfermedades desatendidas, tales como el dengue y la malaria. En casos como estos, los fármacos empleados datan de los años 50. Es por el que la búsqueda de nuevas moléculas con actividades terapéuticas es relevante a los fines de las patologías multirresistentes que preexisten y a las futuras.

Guillermo Castro, director del Laboratorio de Nanobiomateriales del Centro de Investigación y Desarrollo en Fermentaciones Industriales (CINDEFI – UNLP – CONICET), perteneciente a la Facultad de Ciencias Exactas, explicó que “a raíz de esta problemática nuestro laboratorio realiza estudios sobre la violaceína, un pigmento de color purpura producido por bacterias Gram(-) negativas, cuyo productor más estudiado es Chromobaterium violaceum. La violaceína posee varias propiedades biológicas benéficas, incluyendo la antimicrobiana, antitripanocida, antiprotozoa, viricida y anti-ulcerogénica (i.e. anti-Helicobacter pylori)”.

 “Particularmente, se ha observado actividad antiviral de violaceína en presencia de Herpes simplex 1 (HSV-1) resistente a acyclovir, virus de la hepatitis A (Cepas HM175 y HAF-203), adenovirus tipo 5. Además, la violaceína es considerada como promisoria en aplicaciones clínicas en el tratamiento de leucemias, cáncer de pulmón y linfomas”.

Sin embargo, el uso de violaceína a nivel clínico presenta serias limitaciones de administración debido a que posee solubilidad casi nula en condiciones fisiológicas, lo que imposibilita una administración terapéutica adecuada y es pasible de causar efectos tóxicos en los pacientes.

“El objetivo de nuestro laboratorio fue desarrollar un sistema de encapsulamiento efectivo basado en técnicas nanobiotecnológicas. El sistema debía cumplir con una alta eficiencia de encapsulación y alta actividad biocida de violaceína. En este sentido, y considerando las propiedades fisicoquímicas de la violaceína, se seleccionaron sistemas de transportadores lipídicos nanoestructurados y además conteniendo líquidos iónicos”, detalló Castro.

La formulación de violaceína seleccionada fue analizada mediante estudios fisicoquímicos y biológicos empleando diversas técnicas. La formulación de violaceína seleccionada en transportadores nanoestructurados lipídicos híbridos con líquidos iónicos provistos fueron ensayados en tres líneas celulares tumorales. Los estudios de la formulación de violaceína realizados en conjunto con el Dr. Boris Rodenak-Kladniew (INIBIOLP, UNLP-CONICET) en adenocarcinoma alveolar basal epitelial human (A549), carcinoma colorectal humano (HCT-116) y células de cáncer cervical humano (HeLa), han resultado muy promisorios debido a una muy elevada efectividad biocida.

“Estos estudios abren una nueva posibilidad de aplicar violaceína con fines terapéuticos en diversos sistemas debido a su elevada actividad biocida observada en las formulaciones desarrolladas en nuestro laboratorio”, concluyó Castro.

Este proyecto lo desarrolla el Lic. Ignacio Rivero Berti del Laboratorio De Nanobiomateriales en el marco de su Tesis Doctoral en la UNLP bajo la Dirección del Dr. Guillermo R. Castro (UNLP-CONICET) y la Codirección del Dr. Nelson Duran (Universidad de Campinas, Brasil), y particularmente mediante una colaboración de la Prof. Dra. Claudia Adam (Universidad del Litoral, Santa Fe).