Comunicación disidente es justicia social


Por Cristian Payalef | Ilustración Agustina Fimiani

Si bien en los últimos años el colectivo LGBTIQ+ ha logrado expandir sus horizontes políticos con nuevos derechos y garantías que los respaldan, todavía transitar las calles sigue siendo un desafío constante para las disidencias. Las diferentes violencias a las que somos sometides por nuestra identidad sexual constituyen una problemática que no deja de ser preocupante. Los asesinatos, las agresiones y la discriminación aún forman parte del día, tanto en nuestro país como en distintos lugares del mundo.

En lo que va del año 2020, se registraron solo en Argentina más de 100 episodios violentos hacia personas del colectivo, según arrojan las cifras publicadas por el Observatorio MuMaLa “Mujeres, disidencias, derechos”. Estos números nos ponen en alerta y evidencian una deuda latente de la sociedad con este sector históricamente vulnerado.

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