De vacunas, clases presenciales y andanzas amarillas


Por Rodrigo Romero Bazterrica

Una nueva semana está llegando a su fin y podemos decir que ha pasado de todo. Desde un lunes convulsionado en dónde las mamás y los papás de CABA no sabían si podían llevar a sus hijos al colegio, el notición que confirma a la Argentina como el primer país de Latinoamérica en producir la Sputnik V.I.D.A., hasta la inoculación de la primera dosis en el brazo de la jefa (no piensen mal, la jefa = mi vieja).

Quisiera comenzar por el acontecimiento más importante de la semana. Perdón por esta licencia que me estoy tomando, pero laaaaa puta si es emocionante y movilizador ver a tu vieja aplicarse la vacuna contra el covid (es indistinta cual se dio, todas son buenas).

Movilizante desde varios aspectos. La calidez con la que son recibidas las personas mayores, la paciencia del personal para explicar todo, la contención que se les brinda, la delicadeza a la hora de la inyección, ver a los viejos y las viejas (dicho en modo hipercariñoso) devolver tanto cuidado con un fuerte aplauso al finalizar el momento. Y, sobre todo, dos aspectos fundamentales: asumir el paso del tiempo de uno y de nuestros seres queridos (esta reflexión va por el lado del “mierda que se pasa volando el tiempo”) y situarse en un momento histórico de nuestra humanidad (más temprano que tarde vamos a vencer al covid).

Sí, obvio que lloré. Durante todo lo que duró el acontecimiento.

Párrafo aparte, y aplausos de pie, a los pibes y pibas que son parte de la vacunación. Desde los que ayudan a que la gente se inscriba en un barrio, hasta los que acompañan durante todo el proceso y se encargan de sacarles una sonrisa a los viejos y viejas.

Basta, ahora sí, a lo nuestro…

Tanto le importa a Larreta y a Cambiemos la educación que:

Durante el gobierno amarillo a nivel nacional se cortó el plan “conectar igualdad” dejando sin acceso a la tecnología a varias pibas y pibes que años después sintieron esa falta en el secundario y en la universidad (lo viví yo al faltante, fue alarmante el cambio de ver camadas de estudiantes con sus “compus” a camadas que están haciendo malabares. El aporte de Mauri y su gente a “la famosa brecha digital”).

La Leona también hizo lo suyo en provincia. Se cerraron 32 escuelas rurales (Párrafo aparte para la senadora provincial de Juntos por el Cambio, Felicitas Beccar Varela, que vio una nota en un portal sobre este cierre y lo denunció al Gobernador… sin percatarse que la nota era del 26/2/18).

En los últimos años de Cambiemos en CABA se pasó de 27,8 % (año 2007) del presupuesto destinado a educación al 17,18 % (2021). Le bajaron un punto por año de inversión en educación. Sin contar la falta de más de 5000 lugares, las aulas containers y, una fresquita fresquita, tanto le importa la educación a Larreta que junto a Acuña rompieron el protocolo de burbujas implementado por ellos mismos para ir a un colegio a sacarse una foto para usar políticamente en redes sociales.

Si todavía tenés dudas respecto de la situación legal entre CABA y el Gobierno Nacional, te comparto este hilo de Twitter, donde la directora general de Asuntos Jurídicos del Senado, Graciana Peñafort, lo explica por demás clarito…

En fin, en medio de la jugada política de Macri y Bullrich de llevar al barro a Larreta (el gran perdedor de toda esta situación), y en donde algunos sectores de la derecha comienzan a instalar la idea de que la democracia no es para el país (los periodistas Longobardi y Laje, entre otros), mi querida Argentina consiguió el apoyo para ser el primero en producir la vacuna Sputnik en toda Latinoamérica.

La Sputnik V.I.D.A, se llamará así por el acrónimo Vacuna de Inmunización para el Desarrollo Argentino, contará con dos etapas. En la primera, se desarrollará con el principio activo ruso. La idea es poder apaliar este momento de la pandemia. Y la segunda etapa, tendrá todo el ciclo de fabricación de la vacuna rusa a partir de la construcción de una nueva planta del laboratorio Richmond.

¿Vieron que valía la pena invertir en ciencia?