Día difícil, semana difícil, momento difícil para el país


Hace poco charlábamos en la mesa editora de Post Político que el ejercicio de escribir tiene que incomodarte. Como escritor y como lector. Decíamos que la gimnasia de plasmar ideas, debates y opiniones tiene que servir para sacarnos de nuestra zona de confort y poder llevarnos a diversos lugares. Entre ellos, el de replantearnos lo impuesto culturalmente.

Pues bien, no podemos hacernos los boludos y no decir que EL tema de la semana fue el desalojo de la gente que se encontraba en Güernica.

Entiendo, o doy por supuesto, que partimos de la base de que la toma de tierras es ilegítima (no mezclemos lo de Etchevere con esto, son cosas distintas por más que los grandes medios hayan insistido una y otra vez en plantearlas como semejantes). También entiendo, o doy por supuesto, que todos coincidimos en que nadie decide ser pobre, vivir en la indigencia, no tener un espacio acorde para hacer sus necesidades, o simplemente no tener un espacio digno para cocinar la comida de su familia. (Me abstengo de leer/escuchar la chicana barata de que es mi obligación darle un espacio. Para eso hay un estado que tiene que estar presente y velar por el bienestar de todos y todas).

En entregas anteriores, hablé en más de una oportunidad de la falta de empatía de una parte de la sociedad, que es evidenciada de sobremanera por los grandes medios. La tristemente célebre columna de opinión de Garret Edwards para Infobae “Un día feliz para la Argentina” (les juro que entré al portal suplicando que sea una Fake) es uno de tantos ejemplos, como así también los trolls en las redes sociales. (Repito: compartir un meme mandando a la gente a comer polenta, en este contexto, por lo pronto es de una hijadeputez total).

Podemos hacernos los boludos y caer en el simple argumento de que la toma de tierras es ilegal. Podemos ir un poco más allá y decir: hay un gran déficit habitacional en el país. También podemos adentrarnos más en el análisis y decir: la cantidad de countries preciosos que existen y que pagan sus impuestos como terrenos baldíos. Podemos ir aún mucho más profundo en el análisis y recordarle a la gente clase alta/media acomodada/media: no te hagas el/la boludo/a, el terreno que compraste por $30.000 y que no tiene escritura es ilegal. Como es ilegal el terreno que usurpaste y por el que pagaste los impuestos durante 10 años para poder pasarlo a tu nombreSi sos de La Plata, Parque Sicardi es el ejemplo emblemático de todo esto… si no sos de la ciudad de las diagonales, seguro conoces casos como el que te mencioné.

También hablando con los integrantes del portal coincidíamos en que cuando el pueblo se organiza, no hay estado que aguante. Es momento que se tome desde la esfera estatal una fuerte decisión respecto del problema habitacional del país.

El programa PROCREAR es una propuesta que funcionó muy bien a principios de la década. Hoy, 10 años después, la realidad es mucho más compleja y queda evidenciado que hay una gran cantidad de personas que están quedando fuera del sistema. Es con todos y todas adentro. Es momento de poner sobre la mesa el tema, convocar a los diferentes actores (incluido Grabois, por más que te ponga los pelos de punta) y planificar en base a los miles y miles de terrenos fiscales. La sociedad demanda que se encuentre una solución.

Una idea por donde comenzar: a principios de los 80, muchísimas familias de clase media/baja pudieron acceder a su primera y única vivienda en los famosos Barrios Fonavi. Este Fondo Nacional de la Vivienda creado en 1972 para contrarrestar el déficit habitacional a través de complejos de casas o de los famosos monoblocks necesita de manera imperiosa volver a ser una política estatal.

Más arriba mencioné a Juancito. Ya lo dijo el presidente: “La idea de Grabois de buscar tierras para que la gente las explote no es descabellada”. Entiendo que el Proyecto Artigas puede ser una buena salida para mucha gente que se encuentra en una situación apremiante.

En momentos donde se están cumpliendo 11 años de la implementación de la AUH, ya no sólo alcanza con incorporar a más de 1 millón de nuevos chicos y chicas como se hizo durante estos últimos días. Entiendo que es momento de callar críticas respecto de los subsidios que se dan por parte del estado y ayudar realmente a la gente para que puedan tener su casa, su tierra y su trabajo. En fin, es momento que el estado acompañe a la gente a tener una vida digna.

Por último, se comienza a vislumbrar que el gobierno está llevando adelante más batallas de las que puede dar. En una coyuntura completamente desfavorable, es imperioso acomodar la tropa puertas adentro y replantearse, como mínimo, su estrategia comunicacional. No quiero llenarte de datos un domingo a la mañana, pero para que te des una idea: solamente en Facebook, Clarín, La Nación, Infobae, TN y demás medios opositores tienen alrededor de 20 millones de seguidores. Sin ir más lejos, el último trimestre, Clarín publicó solo en la red social de Mark más de 30.000 posteos. 

En conclusión, mi humilde aporte: 4-4-2, culito pegado al arquero y más bilardismo.