Jerónimo Guerrero Iraola: “Victoria Tolosa Paz es futuro, porque tiene un gran presente”


El máximo referente de Sumak Kawsay, Jerónimo Guerrero Iraola, habló con Post Político de cara a las elecciones de medio término, y planteó algunos de los desafíos que los espacios juveniles de nuestra ciudad tienen por delante. Sobre el final, se refirió a la construcción que lleva adelante Victoria Tolosa Paz en la ciudad de La Plata.

-Abrieron Casa SumaK, un paso gigante para la organización.

Estamos muy felices. La Casa Sumak es un ámbito de encuentro, de trabajo, en el que las y los jóvenes estudiantes y profesionales que integran la organización pueden reunirse. La idea es generar un ámbito colaborativo, en el que se pueda integrar la vida laboral, la condición de estudiante, con el intercambio.
De esta forma, trabajamos pero fomentamos la creatividad, el entreaprendizaje, continuamos profundizando la identidad. A poco de abrir las puertas ya hemos realizado consultoría jurídica, acompañamiento en materia de mujeres, géneros y diversidad, eso hace que la casa, como espacio, tienda a ser un lugar de referencia para las y los vecinos/as de la ciudad de La Plata. En la medida en que la organización puede ser un espacio de asesoramiento, contención de situaciones, una casa de puertas abiertas que nos permita volcar algo de lo que la Universidad Pública y nuestras trayectorias particulares nos ha brindado.

-Importante la visión política que tienen, respecto del presente y el futuro.

Argentina en general, y nuestra Provincia y ciudad en particular se deben un debate de fondo sobre qué implica el desarrollo en el siglo XXI. Está claro que las desigualdades son el gran flagelo de nuestro tiempo. También, la certeza de que debemos crecer e ingresar en la cadena global de agregación de valor. Pero a ello, que son los pilares de la justicia social, hay que añadir la necesidad de que todo modelo se piense en clave ecológica y antipatriarcal.
Es paradójico, se nos venden los viajes al espacio como salida. ¿Cuál es el mensaje detrás de eso? El carácter colonial e imperialista de los centros de poder. La lógica lineal del descarte. Uso, maximizo mis ganancias, destruyo y tiro cuando las cosas “no son más útiles”.
Esa razón instrumental y desprovista de una mirada profunda y reflexiva nos llevó a un mundo en el que prima la injusticia. Nos dijeron que el contractualismo, que la República y la democracia eran la forma de salir del “estado de naturaleza” y de la violencia, pero hemos cambiado la ley del garrote por la ley del poderío económico. En ese marco, tenemos que pensar un modelo de desarrollo que vuelva la economía, la política y la cultura a una escala humana. No somos cada vez más felices y libres, sino que estamos cada vez más aliendados/as y precarizados. El bienestar y la armonía son parte de la justicia. Como dice Wos, tal vez haga falta que con menos podamos vivir en paz y, al abandonar ese frenesí por la acumulación, podamos empezar a vincularnos distinto con el ambiente y con las personas (humanas y no humanas) que nos rodean.
El presente parece no dar respuestas. Se consume cada vez más psicofármacos. Si uno mira televisión, la mayoría de las publicidades son de medicamentos. “Come todo y después tomá algo para que no te duela el estómago”; “con esta pastilla dormí bien y aléjate de las preocupaciones”; “para el dolor de cuerpo tomá analgésicos”. Las publicidades son un espejo de lo que nos sucede. Comemos mal, dormimos mal, estamos desarmonizados/as y doloridos/as. Así vamos, con una mochila a cuestas. Nadie te dice “me siento pleno”. Salvo en Instagram, donde debemos fingir que nada de esto pasa y competir contra nuestros propios fantasmas.
La política tiene que darse una estrategia para hablar de esto. En serio. No se trata, a decir de Sol Monero, de hablar por TikTok o Twitch. Se trata, por el contrario, de que la comunicación y diálogo tengan que ver con la creación de expectativas. De que hay un camino que vale la pena caminar y transitar el camino porque hay un mañana, un porvenir, una oportunidad esperando. De que no hay que preocuparse porque un varón te acose, o te mate. De que podés vivir en paz amando a quien querés, en armonía con quien decidas ser, sin que la cultura hegemónica te haga sentir con violencia la exclusión, o que tenés menos oportunidades. En ese marco, y con mucha humildad, desde Sumak planteamos una agenda ecológica, una agenda antipatriarcal, una agenda de desarrollo que incluye, siempre, a la justicia social como horizonte.

-La agenda ambiental que vienen impulsando va en línea con las iniciativas municipales que comenzaron a gestionar de manera distinta sus residuos…

Sí. Acá tenemos que ser coherentes. En una economía lineal de producción-consumo-descarte, los residuos van a ser siempre un problema. En todo sentido. Es “cómodo” comprar descartable, pero eso es mero maquillaje. El presupuesto municipal destinado a gestión de residuos es altísimo. Eso es menos dinero destinado a plazas, a parques, a vivienda o infraestructura, a servicios que permitan inclusión. Además, en un segundo nivel, la gestión de esos residuos suele ser altamente contaminante. No lo vemos en nuestras calles, pero se incrementa la cantidad de basurales a cielo abierto, con riesgo de contaminación de las napas de agua, o incluso con altísimos costos en términos sanitarios.
El tema es que sigamos pensando que es la única opción. Hay municipios que van hacia una gestión social de los residuos. Con recicladores/as urbanos. Fomentando la economía popular. La clave allí es generar conciencia, en primer término, sobre la importancia de la separación de residuos, pero también generar canales que permitan crear cadenas de valor. Si el fruto del reciclaje se destina, en conjunto con Universidades, con el CONICET, a crear valor, no sólo económico, social, a pensar en construcción, en reutilización de metales (la llamada minería urbana), en generar energía, podremos pensar en una gestión de residuos que se integre a las necesidades de un planeta que está al borde del colapso.

 -No quiero pasar de largo esto que marcabas de la Alianza Provincial contra el Cambio Climático y las ordenanzas de Microbosques que vienen trabajando hace rato.

Sí, estamos muy entusiasmados/as. Con la idea de la gestión de residuos y la iniciativa de forestación estamos intentando aportar al debate. Siempre desde acciones concretas. Es importante teorizar, hacer diagnósticos, pero eso siempre tiene que ir de la mano de una iniciativa.
Tenemos otras, hay proyectos de Ley en curso, que están destinados a fortalecer las premisas de la economía circular. Pero la iniciativa de Microbosques viene pegando fuerte. En lugares de pequeña extensión pueden proliferar emprendimientos forestales que nos ayuden a captar los gases de efecto invernadero, a generar oxígeno, a que se reproduzcan insectos y biodiversidad.

-Una de las impulsoras es ni más ni menos que Victoria Tolosa Paz

Victoria Tolosa Paz es futuro, porque tiene un gran presente. Hay diagnósticos compartidos y la convicción de trabajar para aportar respuestas innovadoras. La ordenanza de microbosques la impulsó en la municipalidad, pero también nos invita a pensar cómo mejorar la gestión. Como crear valor desde los datos. En esto, debemos ser claros/as, la creación de valor desde el Estado implica ampliar derechos y simplificar la vida de las personas. Hoy podemos observar fenómenos sociales mientras suceden, y optimizar la intervención estatal. Ahorrar dinero, o hacer que ese peso que se invierta en políticas públicas tenga el mayor impacto posible. En cantidad y calidad. En hacer que se ajuste a las necesidades reales.
Además, Victoria es una convencida de que el Estado tiene que salir a buscar a las personas y no a la inversa. La brecha digital, por ejemplo, ha hecho que en pandemia apreciemos las barreras reales que muchas personas experimentaron para acceder a derechos básicos. Ahí Victoria ha marcado un camino. El Gobierno Nacional y el Gobierno Provincial crearon herramientas imprescindibles. Ahí, la correa de transmisión fue la militancia. Hoy Victoria representa todas estas cuestiones: una enorme vocación pública, la impronta militante, la capacidad técnica, y la receptividad, el oído en el suelo, para nutrirse en los diagnósticos y pensar las mejores soluciones.
No tenemos dudas de que en 2023 Victoria va a ser la primera Intendenta mujer de la ciudad de La Plata, y que va a ser el puente entre la ciudad planificada por Rocha – Benoit, la impronta justicialista, y el camino al desarrollo con justicia social, justicia ecológica y justicia antipatriarcal.