La pelota se pintó de todos los colores, cada vez más orgullosos


Por Jerónimo Salinas

El futbol es uno de los espacios deportivos más machista y con una gran resistencia a los cambios, pero poco a poco, gracias al compromiso de algunas federaciones y de muchos futbolistas, la igualdad está cada vez más cerca.

Desde hace un tiempo ya han aparecido en el mundo de la pelota número 5 banderines con las banderas del arco iris, como por ejemplo los banderines de la Premier League en el Mes del Orgullo. También los futbolistas han comenzado a aportar su granito de arena, comenzando a cuestionar la cultura del tablón machista de manera abierta, como lo han hecho, por nombrar algunos, Juan Cruz Komar de Talleres, o el ex Vélez, Matías “el monito” Vargas.

El pasado domingo 27 de junio en el fútbol brasilero, el argentino Germán Cano que juega en el Vasco Da Gama, convirtió uno de los goles de la victoria y en su celebración corrió hasta el córner y levanto el banderín que tenía los colores de la comunidad LGBT+, en muestra del apoyo a la diversidad sexual y de género. También vale destacar que el equipo donde milita el argentino cambio tu tradicional franja negra, por una franja arcoíris. También retoma que en su momento Gabigol usaba la 24 en apoyo a la comunidad gay!

Pero cuando parece que las cosas parecen encaminarse, desde otro lado del planeta ponen de manifiesto que todavía falta mucho camino por recorrer en cuanto a la igualdad de en la sociedad. Las leyes homofóbicas votadas en Hungría el pasado 15 junio representaron un conflicto dentro de la Unión europea, y el fútbol no estuvo ajeno a esta contienda en el viejo continente.

En los últimos días, Hungría no tuvo mejor idea que aprobar una ley donde se prohíbe hablar de homosexualidad en menores de 18 años. Si, así como estás leyendo, en el 2021 todavía seguimos con gente que piensa como neandertales. Obviamente, recibió la desaprobación masiva de más de 15 países de la Unión Europea, entre los que se destacan España, Francia y Alemania, que llevaría el conflicto al mundo de la pelota.

La alcaldía de Múnich, en apoyo a toda la comunidad LGBT+, decidió que, para el partido del 23 de junio, alumbraría con los colores del orgullo todo el Allianz Arena, pero la UEFA lo vetó tras tomarlo como una iniciativa provocadora, ya que el partido en cuestión era Alemania-Hungría. La organización que últimamente se venía mostrando férrea defensora de distintas luchas en la sociedad, por ejemplo, del racismo, esta vez le daba la espalda a la inclusión con una tibia explicación de ser “políticamente y religiosamente neutral” y pidiendo que dicha acción se realice en otra fecha.

Esta decisión de la UEFA aumentó aún más el descontento y, rápidamente, se vio el apoyo hacia la comunidad LGBT+ de distintos clubes alemanes, representantes de Europa, como Barcelona o Juventus, por nombrar algunos, y jugadores del calibre de Antoine Griezmann. La exposición fue demasiado visible y la organización no tardó ni 24 horas en mostrar su logo pintado de los colores del arco iris con un comunicado que buscaba ser más amigable.

En dicha publicación, la UEFA expresó que el veto a los colores en el estadio fue porque, la noche del 23 de junio, se refería a una discusión política, ya que el rival de Alemania era Hungría, el país con dirigentes trogloditas. Si ese comunicado fue realmente sincero o temieron que una ola colorida los pase por arriba, no lo sabremos, pero terminó resultando sumamente positivo para el colectivo LGBT+ que lucha incansablemente por la igualdad.

Sin dudas que esta Eurocopa va a quedar en el recuerdo, tanto por el conflicto desatado, como así también por las imágenes que nos va a dejar a raíz de toda esta polémica, ya que algunas marcas auspiciantes del torneo como Booking, Heineken, Tik Tok o Volkswagen pintaron sus publicidades con los colores del Orgullo.

Lo más anecdótico del encuentro entre Alemania y Hungría fue el resultado final 2 a 2, aunque en la noche de Múnich los teutones ganaron por goleada. El arquero local, Manuel Neuer, salió con la cinta de capitán con los colores del arco iris, situación criticada por representantes de la ultraderecha alemana; en el momento del himno húngaro, ingresó un hincha con la bandera del orgullo y se paró frente al seleccionado visitante; y, por último, León Goretzka, el jugador alemán con mayor compromiso político y social, empató el encuentro a minutos del final y celebró la conquista, de cara a los hinchas húngaros, con el famoso festejo de las manos que forman un corazón, porque el amor le gana al odio, siempre. Un 3 a 0 inapelable.

Estas medidas tomadas por el Gobierno húngaro, que encabeza el primer ministro Viktor Orban, dan pauta de que la igualdad está lejos en algunos sectores de la sociedad, que aún mantienen una estructura mental del Medioevo, pero también deja en evidencia que cada vez hay más personas del lado correcto de la tribuna, que piensan en un mundo más igualitario, donde se respeten las decisiones y no importen ni el color de piel, ni la orientación sexual que se elija.

En esa sintonía, en nuestro país podemos celebrar que cada vez son más las voces que se hacen escuchar, derribando todos los tabúes dentro del deporte argentino. En las últimas horas, la organización “Cien por ciento Diversidad y Derechos”, realizó la campaña #JugóConOrgullo con la presencia de deportistas de distintas disciplinas, con el fin de continuar visibilizando e interpelar así a dirigentes, instituciones y al público, para erradicar la discriminación por orientación sexual e identidad de género en el ámbito deporte.