La UNLP reinauguró la diplomatura en género y derechos humanos


Con el fin de construir una sociedad libre de violencias, la Universidad Nacional de La Plata volvió a llevar a cabo la Diplomatura en Género y Derechos Humanos, en esta oportunidad a través de una plataforma Zoom.

Quienes realizan esta capacitación  despliegan un trabajo articulado con redes de organizaciones sociales, con el Consejo Social y con la secretaría de Extensión. Cabe resaltar que de esta cohorte participan referentes de organizaciones sociales territoriales comprometidas con la erradicación de las violencias.

La Diplomatura Universitaria es coordinada por la prosecretaría de Derechos Humanos, a través de las direcciones de Género y Diversidad y de Políticas Feministas.

“Inaugurar esta cohorte de la Diplomatura en Género y Derechos Humanos en el actual contexto de pandemia es una repuesta más de nuestra Universidad pública a las demandas de diferentes grupos de sectores urbanos y rurales, así como de mujeres privadas de su libertad, que residen en el territorio provincial”, remarcó Verónica Cruz, a cargo del área de Derechos Humanos en esta universidad.

“Es también una apuesta estratégica que profundiza el desarrollo de nuestras políticas de géneros y feminismos, orientadas a promover y proteger derechos de las mujeres y de personas con identidades sexo-genéricas disidentes, mediante un trabajo educativo sostenido en los territorios junto a las organizaciones sociales”, señaló Cruz.

La Diplomatura ofrece este año, un primer tramo de 32 horas reloj, a las 174 personas inscriptas, quienes al finalizar este trayecto contarán con una certificación como Promotoras en Género y Derechos Humanos. En los tramos subsiguientes obtendrán el reconocimiento académico como Operadoras en Violencias de Género, y finalmente como Diplomadas en Género y Derechos Humanos.

La propuesta pedagógica es metodológicamente organizada y desarrollada desde la perspectiva de educación popular, en la que la participación de los y las estudiantes es una dimensión central. Despliega un conjunto de estrategias tendientes a desnaturalizar, problematizar y erradicar las violencias y las opresiones en este caso sufrida por las mujeres, niños y niñas y las disidencias sexuales, debido a las lógicas patriarcales dominantes, productoras de desigualdad y exclusión”, contó la funcionaria de la UNLP.,

El propósito es contribuir a transformar la realidad cotidiana de las comunidades desde un trabajo dialógico, comunicativo entre quienes enseñan y quienes aprenden, en un marco de respeto mutuo.

En ese sentido, se procura construir espacios democráticos de encuentro y reflexión colectiva que fortalezcan el pensamiento crítico frente a los problemas sociales y a la vulneración de derechos que la violencia por razones de género produce; así como la organización colectiva para prevenir, mitigar y eliminar toda forma de discriminación y violencia, estableciendo un diálogo con los efectores de las políticas públicas específicas cuyo accionar se enmarca en la ley nacional 26.485.

“En ese recorrido son sumamente valiosas las experiencias comunitarias que vienen desarrollando las organizaciones en cada territorio, pues fortalecen tramas socio-comunitarias, cuyos saberes entran en diálogo con los saberes que la Diplomatura propone, y que en este primer tramo se vinculan al reconocimiento de situaciones de violencia por razones de género, y de posibles acciones de escucha, acompañamiento y orientación a realizar, propiciando un trabajo en red”, opinó la prosecretaria.

Y concluyó: “estamos convencidas del rol de la universidad pública en los cambios sociales y en la ampliación de derechos, y de la importancia de aportar a la formación pública, popular, feminista y gratuita; se inicia este trayecto formativo recuperando las contribuciones de los movimientos feministas, tanto en su expresión política y de militancia popular, como en sus desarrollos teórico epistemológicos -que sin duda son también políticos”.