Les metieron el perro


Por Rodrigo Romero Bazterrica

Qué viernes metimos para cerrar la semana laboral. Hola, si vivís en Springfield y todavía no sabes qué pasó, te cuento que el presidente, Alberto Fernández, le pidió la renuncia al Ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, luego que se conociera el #VacunaGate.

Dícese del #VacunaGate a la columna de Horacio Verbitsky en “Habrá Consecuencias”, programa que sale por El Destape Radio, en donde aprovechó para contar que habló con su amigo, Ginés, para vacunarse con algún que otro tipo de privilegio. (Si los colegas se comieron la opereta, mi solidaridad para con ellos).

Respecto de lo inmoral de la situación, ya lo marcaron desde Roberto Navarro, dueño del multimedio, y Ari Lijalad, conductor del programa, hasta los 40 millones de argentinas y argentinos.

También levantó el teléfono José Antonio Aranda, uno de los principales accionistas de Clarín… pero decidió esperar unos días para darse la vacuna de Oxford AstraZeneca porque no quería la Sputnik V.

Ahora, si el accionar del ministro y del periodista fue inmoral, ¿en qué difiere del de Victoria Donda, hace unas semanas atrás, usando al Estado para usufructo privado? ¿Acaso no es inmoral también disponer de una sola línea telefónica y una web completamente colapsada para que la gente reserve su turno de vacunación en Capital Federal?

Leí por ahí a algunos colegas planteando que no había operación política, sólo falta de ética y abuso de poder. A ver, no desconozco que puedan pasar cosas así, pasan acá y en otros países. Sólo me permito dudar ya que en el mundillo de la política nada es taaaan lineal.

A partir de esto, se me vienen algunas preguntas para las que sólo ciertas personas tienen respuestas:

¿Verbitsky lo hizo adrede? ¿Qué necesidad tenía de hacerlo en “El Destape Radio” y no en su portal de noticias “El cohete a la luna”? Si lo hizo adrede, ¿quién lo mando? ¿Qué buscaba? ¿A quién estaba dirigida? ¿Quién entregó a Ginés? ¿Qué se está tapando? ¿Acaso Verbitsky entregó su cabeza para tapar otra cosa? ¿Se le escapó la tortuga al gobierno o el gobierno se movió rapidísimo y contraoperó a Clarín? ¿Sirve de algo el comunicado del CELS si en ningún lugar se le pide la renuncia a su presidente?

En todo caso, ¿a quién le están metiendo el perro?

En fin, si hay alguien que tiene un timing increíble es Gustavo Beliz.

PD: Al final la que tuvo la culpa fue la secretaria… Cuanta falta de hombría para aceptar la equivocación.