Maldito COVID


Por Rodrigo Romero Bazterrica

Tenía todo armado para hablar de las medidas de Alberto, Axel y Horacio, también iba a hablar del papelón que hizo el periodismo durante esta semana que se termina…  Gustavo López todavía sigue sin entender a Ibai Llanos y mucho menos a las nuevas generaciones, Fantino y Ventura matando al aire a dos personas en menos de 20 minutos también son una muestra de la realidad profesional en la que vivimos.

Obviamente hay muchísimos casos de señores y señoras periodistas que desbordan profesionalismo y rigurosidad, pero trabajan desde la trinchera y sin tantas luces. A todas y todos feliz Día del Trabajador, y a vos que estás leyendo, también.

También iba a hablar un rato de la charla que tuve el miércoles en Post Político Radio con Guillermo Docena, investigador del CONICET La Plata, acerca de las vacunas y de lo esperanzadora que fue la charla. Tuve todo ese día en la cabeza un par de frases que me parecieron muy importantes de rescatar. La primera, en relación a que si hoy tenemos una expectativa de vida de más de 80 años es precisamente gracias a un plan de vacunación que sigue la población. La segunda, la oportunidad que se está perdiendo el Mercosur de trabajar en bloque sumando las fuerzas de Brasil (con el Instituto Butantan de San Pablo) y Argentina (con todas sus empresas biotecnológicas) para proveer de vacunas a toda la región.

Tenía todo armadito para salir en tiempo y en forma con el Pasaron Cosas de esta semana, pero se murió Facu. De covid. Así como leíste, un pibe de 40 años, sano, deportista, amigote, del grupo de la cancha, de esos a los que le preguntas por sus amigas (o el te pregunta por las tuyas). Un pibe que te ponía bien cruzarlo porque siempre andaba con una sonrisa.

Perdón que justo esta semana, donde el periodismo dejó de tener rigurosidad, y que yo quería escribir una columna por demás rigurosa, esta noticia me metió un uppercut en el mentón.

O sea, salía de una reunión con un conocido que me contó que había tenido covid, que la había pasado mal, que se hizo un par de estudios en el hospital Español de La Plata y que se la vio jodida porque desde el nosocomio le habían advertido que ellos ya no tenían cama… Actualizo Instagram (como las otras 3489 veces en el día) y apareció la noticia de Facu.

Perdón, pero se me terminó la semana en ese mismo instante. No sé ni qué dijo Alberto, ni qué dijo Axel, ni qué dijo Horacio, hoy no estoy para hacer análisis políticos sobre la actualidad… Solo sé que me volvió a la cabeza y al cuerpo una sensación agridulce que vengo sintiendo hace ya unos días: ¿cuántos amigos y amigas perderemos en pandemia? ¿Cuántos de nosotros y nosotras no llegaremos a pasarla?

#BonusTrack

Anoche nos avisó mi viejo, con miles de problemas de salud, que le llegó el turno para darse su vacuna. Porque la pandemia también es ese contraste de emociones. Porque lloras al que se te fue, pero también te alegras por el que está.