“Nora Etchenique es un ejemplo que sigue dando vida”


La Ministra Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, Estela Díaz,  y el Ministro de Salud, Daniel Gollán, recordaron a la hematóloga Nora Etchenique, quien fue impulsora de la donación de plasma en la provincia de Buenos Aires, a un mes de su fallecimiento.

Esta colecta de sangre en homenaje a la hematóloga fue impulsada por el Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual y el Instituto de Hemoterapia bonaerense.

Estuvieron presentes sus hijos Patricio y Luciano Enciso Rivero y quien fuera su compañero, Roberto Esmoris. Acompañaron la jornada la Jefa del Servicio de Hemoterapia del Centro Regional La Plata Laura Vives y la Directora Asistencial del Centro de Hemoterapia de La Plata Alejandra De Bonis, quienes recibieron una placa de reconocimiento a la trayectoria de Nora.

“A un mes de la trágica muerte de Nora Etchenique para nosotras, un ejemplo que sigue dando vida. Donar sangre es el mejor homenaje que le podemos hacer” expresó la Ministra durante la segunda colecta de sangre realizada en la sede del Ministerio.

El Ministro de Salud recordó: “Convoqué a la Doctora Etchenique para poner nuevamente en funcionamiento el Instituto de Hemoterapia de la Provincia de Buenos Aires. Ella asumió el desafío y ante la pandemia, que nadie esperaba, impulsó el tratamiento con plasma y la donación para la recuperación de enfermos de COVID-19. Tenía un compromiso inquebrantable”.

“El plasma ayuda a restablecer la salud” afirmaba Etchenique. “Los tratamientos con plasma no necesariamente curan” explicaba, “pero a los pacientes que les dimos este tratamiento, a las 12 horas mejoraron su estado general”. Convencida de la necesidad de la donación, sostenía: “Es extraerle algo a la gente que no le sobra, sabemos que le pedimos que venga a donar a alguien que estuvo enfermo, que tuvo miedo porque es muy poco lo que se sabe. Y nos guiamos por la palabra ‘solidaridad’ porque se trata de alguien que está dando algo que no le sobra”.

El 23 de julio de 2020, el Senado convirtió en ley el proyecto que crea una campaña nacional para la promoción de la donación voluntaria de plasma sanguíneo, proveniente de pacientes recuperados de Covid-19. En tanto, la Cámara de Diputados bonaerense sancionó la que instituye el 7 de agosto de cada año como el “Día Provincial del Donante de Plasma”, en su homenaje.   

El plasma convaleciente es el componente líquido de la sangre recolectado de las personas que estuvieron infectadas por el coronavirus. Superada la enfermedad, el organismo de esa persona tiene anticuerpos que permanecen en la sangre durante un cierto período de tiempo. Infundir ese plasma en personas enfermas se aplica como una “terapia de anticuerpos pasivos”, dado que una persona los recibe en lugar de generarlos por sí misma. En una donación de plasma se obtienen entre dos o tres unidades para ser transfundidas.

Nora Etchenique era médica, especializada en hemoterapia, recibida en la UBA. Fue jefa del servicio de Hemoterapia del Hospital Güemes de Haedo, Coordinadora de Hemoterapia de la Región Sanitaria VII y Directora de Coordinación operativa del Instituto de Hemoterapia. Tuvo a su cargo la Dirección del Instituto de Hemoterapia de la Provincia de Buenos Aires entre 2003 y 2015, con el cambio de autoridades fue desplazada y se jubiló.

Volvió a su lugar convocada por el Gobernador Axel Kicillof y el Ministro de Salud Daniel Gollán, para reconstruir las políticas de salud pública, y trabajó desde el comienzo de la pandemia impulsando la donación de plasma de pacientes recuperadas y recuperados.

Toda su vida estuvo atravesada por el compromiso y la solidaridad. Su militancia comenzó cuando era apenas una adolescente a fines de la década del 60, motivada por la trayectoria de su padre, Horacio Alejandro Etchenique. Sus primeras experiencias, cercanas al peronismo, fueron en los barrios más humildes de Morón, cuando se integró a grupos de jóvenes seguidores del padre Carlos Mujica.

El 1° de abril de 1977 fue secuestrada junto a su padre durante un operativo de la Fuerza Aérea. Ambos fueron llevados inicialmente a la Comisaría de Ramos Mejía, luego a la Base Aérea de Palomar. Nora fue trasladada al centro clandestino de detención, tortura y exterminio Mansión Seré que la última dictadura cívico-militar montó en Castelar. Fue torturada durante 15 días y luego liberada. En 2014, testimonió en el juicio por crímenes de lesa humanidad que se realizó en el Tribunal Oral N° 5 de San Martín.