¡Que semanita metimos eh!


Seamos sinceros, ni en la cabeza de Stephen King, pasan tantas cosas como en este país…

¿Por dónde arrancamos? 

Lo más reciente y bochornoso fue lo del diputado nacional Juan Ameri. Con la realidad que atraviesa el país, la clase política no puede permitirse estar en Narnia. Respecto de este tema, no sé qué fue peor: si lo que hizo o las declaraciones posteriores en diferentes medios (llegó a aclarar que su pareja era mayor de edad, no estaba sucio para nada). En todo caso, lo más rescatable de todo esto, sería el perfil por demás interesante de su reemplazante Alcira Figueroa. Lástima que el #TetaGate tapó el espionaje ilegal que llevó adelante la AFI macrista para con los familiares de los y las tripulantes del submarino ARA San Juan.

Vayamos al inicio de la semana para hablar del “sarasa” de Martín Guzmán. Respecto de esto, quisiera marcar algunos aspectos preocupantes:

1- La oposición está en la chicana boluda (perdón por el exabrupto), en la confrontación vacía (la granja de trolls ha llegado a compartir la imagen de un auto carísimo comprado “supuestamente” por Máximo, fomenta una marchita por semana, quema barbijos en el obelisco y muchas cosas más).

2- Se nota que no fueron capaces de tomarse una hora y ver la presentación del ministro de economía. Dejó algunas definiciones un poco más preocupantes que el “sarasa” por el que fue tendencia.

Una conclusión rápida respecto de este tema puntual: la oposición tienen entre ceja y ceja debilitar la democracia (las declaraciones delirantes del senador nacional Esteban Bullrich dan cuenta de esto). El gobierno tiene que ajustar la comunicación y los movimientos al máximo, como solemos decir puertas adentro de Post Político: al oficialismo le está faltando bilardismo (de paso te invito a suscribirte a #JugadaPreparada).

Respecto de Axel y el temita con Tandil, quiero llevar tranquilidad. Desde gobernación nos confirmaron que ya hubo llamados para tratar de encontrarle una solución al conflicto.

Desde hace un tiempo, veo en las redes sociales que diversas personas opositoras al gobierno comenzaron a mandar a los seguidores oficialistas a “comer polenta”. Sinceramente, y esto va más allá de banderas políticas, grieta, o llámenlo cómo quieran, creo que es alarmante (y hasta diabólica) la falta de empatía de quien comparte semejante mensaje. Estamos en un momento del país en donde son altísimos los niveles de pobreza, por culpa de la pandemia mucha gente perdió su trabajo y muchísimas más no tienen un plato de comida en su mesa. En este contexto, creo que no hay grieta que permita ni acompañe mensajes como estos. Quizás en el momento en que vos estás leyendo este news, alguien en alguna otra parte del país sólo tiene un plato de polenta para comer.

Por último, y antes de despedirme, en la semana una lectora asidua me pasó un video que habla de “El síndrome de Doña Florinda” y me gustó tanto que me dieron ganas de compartirlo con vos. No sólo es muy interesante de ver, sino que también es muy didáctico para explicar varias cosas que están pasando en el país.¡Te invito a verlo haciendo click acá!


#BonusTrack

Si te quedaste con ganas de un poco más, te propongo que leas la nota escrita por el Doctor en Comunicación Mariano Vazquez: “El paraíso en la tierra”, que reflexiona acerca de cómo las grandes producciones de series nos están mostrando el futuro (Mariano es gente amiga, así que copate y entrá a leerla que está muy buena).