El primer Mundial con los secretos del juego en tiempo real
Por Marcelo Gantman de Big Data Sports
El Mundial 2026 ofrecerá una versión recargada y extendida de una innovación que se experimentó por primera vez en Qatar 2022: la decisión de FIFA de publicar una batería de estadísticas avanzadas que permitan conocer napas y subnapas de todo lo que sucedió en un partido de fútbol. Para eso FIFA puso 25 analistas de rendimiento por partido, creó un centro de datos y abrió esa información para cualquier fanático del fútbol. Ahora irán un paso más allá: prometen revelar los secretos tácticos de un partido en tiempo real.
Las analíticas reveladas en el pasado Mundial fueron innovadoras. La FIFA lo hizo bajo el paraguas fundacional de una nueva terminología para definir y etiquetar las acciones del juego (El nuevo lenguaje del fútbol) y fue disruptiva en ofrecer datos que hasta entonces ninguna de las compañías del sector daban como métrica singular.
Por ejemplo, la cantidad de veces que un futbolista se mostró disponible para recibir la pelota de un compañero. Así fue como supimos que Messi consolidó su offering to receive con 90 ocasiones en la final de 2022 contra Francia. Fue líder del partido en ese apartado: Mbappé se mostró 77 veces.
La pregunta qué sigue, antes de que contemos de que se tratará el paquete de datos de 2026, es qué significan para el fútbol actual las tendencias que surgen en un Mundial. Hace tiempo, prácticamente en otra vida, el fútbol de un Mundial era el ordenador táctico de la continuidad y progreso del propio juego. Las tendencias mundialistas nutrían a los entrenadores, que buscaban replicar lo que funcionó en un seleccionado dentro de sus propios clubes.
Por supuesto que nada es lineal. El Ajax de Johan Cruyff fue el embrión de la Holanda del 74, como también 35 años después el Barcelona de Pep Guardiola le dio la metodología del tiki taka a la España campeona del mundo en 2010. Pero particularmente ya perdí el rastro de cuando fue se dio el corte abrupto, casi definitivo, que separó lo que sucede en los Mundiales con el resto del fútbol.
La otra pregunta es a quién verdaderamente le interesa en profundidad conocer las tendencias de juego y los datos que dan sustento a un Mundial de fútbol. La inquietud es antipática por donde se la mire.
Entre tantos significados que tiene un Mundial actualmente, tantos estimulos y territorios culturales, branding y business, geopolítica y estrategias digitales, creadores y periodistas profesionales que precisan la relevancia de un influencer para sobrevivir, la pregunta incómoda es dónde queda sepultado el juego en toda esta historia. Debajo de cuántas napas y subnapas de significados cruzados se ubica el análisis del fútbol como contenido.
No hablo de fanatismo por los datos, que los habrá como nunca antes. Hablo del juego como fuente de conversación de un fútbol globalizado en el que el interés por el fútbol como fenómeno, está en buscarle sentido a esa trama de significados asociados. Hay 5 mil millones de personas cautivadas por el fútbol en el planeta. El juego como tal seguramente encuentra destinatarios abiertos a nuevas formas de interpretarlo.
Qué pasará con los datos en el Mundial 2026
La FIFA armó un Mundial de 104 equipos y ya anunció al Grupo de Estudio Técnico que indagará en las profundidades del juego. Acá resumimos lo que anunciaron con respecto al uso de las estadísticas avanzadas y cómo se distribuirán durante el campeonato:
El Grupo de Estudio Técnico (GET) hará análisis exhaustivos de los 104 partidos del Mundial. Identificará tendencias en el juego, contribuirá al desarrollo del fútbol y destacará las cualidades que los jugadores necesitarán en el futuro. (Nota: la FIFA pone especial énfasis en esto último en su afán formativo en sus webinars y publicaciones)
El GET describirá, analizará e interpretará lo que pasa en el campo de juego con un nivel sin precedentes de datos de alta calidad.
Utilizará el servicio de inteligencia futbolística mejorada desarrollado por el equipo de Perspectivas del Rendimiento Futbolístico (FPI) de la FIFA.
Durante los partidos el grupo tendrá acceso a seis ángulos de vídeo y miles de puntos de datos en directo.
El análisis táctico se realizará desde una posición única en el estadio o desde su sala de rendimiento en Miami. El equipo de apoyo técnico (analistas, ingenieros, científicos de datos) trabajará en Miami, Dallas, y en remoto desde Mánchester, Reino Unido.
La FIFA compartirá los parámetros y datos de rendimiento más avanzados de la historia del torneo con las televisoras, el público contectado online y las selecciones participantes.
El contenido visual para enriquecer la cobertura y los análisis se presentará en formato de realidad aumentada y gráficos tradicionales.
Los aficionados podrán obtener información del GET en tiempo real a través de las cuentas en redes sociales del Centro de Capacitación de la FIFA, así como en su canal de YouTube.
La propuesta es ambiciosa por una razón en especial: la calidad de información que puedan compartir en tiempo real y cómo estará al alcance de los fanáticos. Es decir, cómo eso mejorará la experiencia de ver un partido y ganar la atención de segunda pantalla.
Un antecedente comparativo -de un deporte bien diferente- es el manejo abierto que hacen de los datos en el Tour de France, una competición por etapas, en grandes extensiones geográficas y con métricas de precisión. Se trata de análisis y tipo de información que no se comparan, pero que sí interesan por algo muy simple: la calidad de datos que recibe cualquier fanático del ciclismo que siga al Tour.
No hay precisiones aún sobre cómo veremos esos datos. Por otro lado, ahora mismo, los integrantes del staff técnico de las 48 selecciones del Mundial están a la espera de conocer de primera mano cómo funcionará el Football AI Pro, el modelo de lenguaje natural al que tendrán acceso para evaluar rendimientos propios y de los rivales.
Serán chats de acceso simple y directo, de la misma manera en que cualquiera de nosotros usamos las inteligencias artificiales. Argentina, Francia y Brasil tienen sus acuerdos con Gemini, pero los únicos datos oficiales del juego validados por FIFA son los que alimentan a su propio modelo, en su partnership con Lenovo.