La llegada de Santilli marca el regreso del factor territorial: el PRO recupera centralidad en la estrategia bonaerense del Gobierno
La designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete envía un mensaje político que trasciende el cambio de funcionarios: el Gobierno vuelve a apoyarse en el armado territorial del PRO para consolidar su proyecto en la provincia de Buenos Aires. La decisión revaloriza una estructura que fue determinante en las principales victorias electorales de Javier Milei y reposiciona al partido de cara al desafío político de 2027.
El respaldo dentro del PRO fue inmediato. Mauricio Macri celebró la designación y afirmó que confía en que Santilli «ayude a fortalecer el cambio, recuperar un poco de la tranquilidad que necesita el país y permitir que las reformas económicas avancen lo antes posible». En la misma línea, el PRO expresó que Santilli es «la persona indicada para asumir este nuevo desafío» y sostuvo que su experiencia y compromiso serán claves para consolidar el cambio, fortalecer la gestión y seguir impulsando las transformaciones que necesita la Argentina.
La decisión también fortalece el esquema político que Santilli viene construyendo junto a Cristian Ritondo, presidente del PRO bonaerense y uno de los principales articuladores del partido en la provincia. Ambos aparecen como la conducción de un armado que vuelve a ganar centralidad dentro del oficialismo y que tendrá un papel decisivo en la construcción política de los próximos años.
Ese escenario también reposiciona a referentes territoriales que sostuvieron el trabajo del PRO en sus distritos, como Agustina Ciarletta en San Fernando, Gastón Di Castelnuovo en Ituzaingó, Segundo Cernadas en Tigre y Darío Kubar en General Rodríguez, entre otros dirigentes que podrían asumir un mayor protagonismo en la consolidación del proyecto político en la provincia.
No es un dato menor. El despliegue territorial del PRO fue uno de los factores que permitió fortalecer la fiscalización, la movilización y la organización política durante el balotaje de 2023, y volvió a demostrar su importancia en las legislativas de 2025, cuando el oficialismo logró revertir un escenario adverso en la provincia de Buenos Aires.
La llegada de Santilli a la Jefatura de Gabinete parece confirmar esa lectura: para sostener el proceso de cambio, el Gobierno no sólo apuesta a la gestión. También vuelve a poner en valor la construcción territorial, un activo en el que el PRO conserva una ventaja competitiva y que será determinante en el camino hacia 2027.