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Manifiesto por una IA soberana y humanista: herramientas y principios para hacer comunidad en la cuarta revolución industrial

Por Jerónimo Guerrero Iraola – Director de proyectos del Centro de Estudios para la Gobernanza

El Centro de Estudios para la Gobernanza presenta “Manifiesto por una IA soberana y humanista”, una publicación que propone pensar la inteligencia artificial desde una perspectiva democrática, soberana, humanista y comunitaria.

El documento parte de una definición política: la inteligencia artificial no es una fuerza neutral ni inevitable. Es una tecnología construida por personas, empresas, Estados e intereses concretos. Por eso, la pregunta central no es solo qué puede hacer la IA, sino para quién trabaja, quién la controla, con qué datos se alimenta y qué consecuencias produce sobre la vida social.

El manifiesto sostiene que la inteligencia artificial será herramienta de emancipación, o no será. Su desarrollo no puede quedar librado únicamente al mercado, a las grandes corporaciones tecnológicas ni a una mirada tecnocrática que excluya a la ciudadanía. La IA debe estar al servicio de la dignidad humana, la justicia social, la democracia, la soberanía tecnológica y la construcción de comunidad.
La publicación reúne 21 principios para orientar el debate público, la acción política y la elaboración de normas frente a los desafíos de la cuarta revolución industrial.

LOS 21 PRINCIPIOS

  1. Transparencia
    Toda persona debe poder comprender cómo funciona un sistema algorítmico que afecta su vida.
  2. No discriminación
    La IA no puede reproducir desigualdades históricas ni convertir prejuicios en decisiones automáticas.
  3. Soberanía de los datos
    Los datos personales y comunitarios no son una mercancía: son parte de la dignidad y la identidad de las personas.
  4. Supervisión humana
    Las decisiones que afectan derechos no pueden quedar delegadas exclusivamente a una máquina.
  5. Protección de las infancias
    Niñas, niños y adolescentes requieren una protección reforzada frente a plataformas, algoritmos y sistemas de manipulación digital.
  6. Autodeterminación informativa
    Cada persona debe poder conocer, corregir, limitar y disputar el uso de su información personal.
  7. No regresividad
    Los derechos digitales conquistados no pueden retroceder por presión corporativa, urgencia política o falsas promesas de innovación.
  8. Código abierto como bien común
    La tecnología financiada con recursos públicos debe poder ser auditada, revisada y controlada por la sociedad.
  9. Salud
    La IA aplicada a la salud debe ampliar derechos y acceso universal, no crear privilegios biotecnológicos para pocos.
  10. Soberanía lingüística y diversidad cultural
    Los sistemas de IA deben comprender nuestras lenguas, nuestras culturas y nuestras formas de pensar.
  11. Derechos laborales en la era algorítmica
    No hay IA ética si se construye sobre precarización, reemplazo irresponsable o trabajo invisible sin derechos.
  12. Responsabilidad ambiental
    La IA tiene impacto ecológico: consume energía, agua, minerales e infraestructura. Esa huella debe ser medida, transparentada y regulada.
  13. Gobernanza democrática
    Las comunidades afectadas por sistemas de IA deben participar en las decisiones sobre su diseño, uso y control.
  14. Derecho a la opacidad
    Las personas tienen derecho a no ser permanentemente medidas, perfiladas, vigiladas o predichas.
  15. Acceso universal
    La IA debe ser accesible para todos y todas, con conectividad, dispositivos, alfabetización digital y políticas públicas activas.
  16. Responsabilidad algorítmica
    Quien diseña, compra, implementa o despliega un sistema de IA debe responder por sus consecuencias.
  17. Participación ciudadana
    La regulación tecnológica no puede escribirse solo entre expertos, empresas y gobiernos: debe incluir a la ciudadanía.
  18. Derecho a la explicación
    Toda persona afectada por una decisión automatizada debe poder entenderla, cuestionarla e impugnarla.
  19. Autonomía científica
    La investigación en IA debe tener independencia, financiamiento público y producción abierta de conocimiento.
  20. Solidaridad regional
    América Latina necesita coordinar capacidades, regulaciones e infraestructura para construir soberanía tecnológica.
  21. Comunidad
    La IA debe fortalecer vínculos, instituciones y vida común. No alcanza con conectividad: hace falta comunidad.

El manifiesto no se limita a describir riesgos. Propone pasar de los principios a la norma, impulsando herramientas municipales, provinciales y nacionales para construir una regulación democrática de la inteligencia artificial. Estas normas se irán presentando en las próximas semanas.

En tiempos en que la tecnología redefine el trabajo, la educación, la salud, la política, la cultura y la vida cotidiana, esta publicación convoca a discutir qué tipo de inteligencia artificial queremos y al servicio de qué proyecto de sociedad.

La inteligencia artificial será herramienta de emancipación, o no será.

Disponible para su descarga en: https://bit.ly/4vz9uV2