Más derechos conquistados que ayer, menos que mañana


Por Agustina Andrade | Ilustración Agustina Fimiani

ANSES, de la mano de Fernanda Raverta, reconocerá las tareas de cuidado como un trabajo y se sumarán a los años de aportes de acuerdo a la cantidad de hijos e hijas y por cada licencia por maternidad. Así, aproximadamente 155 mil mujeres accederán a una jubilación.

Esta medida sería imposible de adoptar si Cristina Fernández de Kichner no hubiera vuelto a estatizar los fondos de las AFJP en su primera presidencia. Esto nos demuestra, una vez más, que la disputa debe ser por la redistribución justa de la riqueza y la ampliación de ciudadanía. Al igual que sucedió con la llamada “jubilación para amas de casa“, el programa reconoce el trabajo realizado por las mujeres al interior de sus hogares.

Esta decisión, que es sin dudas una valoración de las tareas de cuidado que siempre son y han sido relegadas a las mujeres y desestimadas en lo laboral, es un avance profundamente feminista y trascendental en nuestro país. Reconocer las tareas de cuidado significa hacerse cargo de las desigualdades estructurales y patriarcales y poder garantizar el derecho de una jubilación digna. Es un avance claramente económico, pero sobre todo en políticas de género que apuntan a contrarrestar las desigualdades históricas.

Este programa permitirá que 155.000 mujeres accedan a una jubilación a pesar de no contar con los 30 años de servicios requeridos entre sus aportes registrados y los períodos que pueden reconocerse por la actual moratoria. El “Programa Integral de Reconocimiento de Períodos de Servicio por Tareas de Cuidado” reconoce que las tareas de cuidado son un trabajo y consiste en sumar años de servicios previsionales de acuerdo a la cantidad de hijos -hasta 3 por cada uno- y licencias por maternidad de la persona gestante.

Entonces, nos acerca mucho más a cerrar la brecha de desigualdad, tanto de oportunidades como en clave de condiciones laborales para las mujeres que maternan o desean maternar. No solamente, como hemos dicho, en claves de lo tangible que es lo económico, sino también en lo simbólico, a la hora de poder proyectarnos en nuestros trabajos y aspiraciones personales. Una problemática social y profundamente política, que tiene tanto camino como la humanidad misma, que da cuenta de los obstáculos que se nos cruzan en el camino a la hora de planificar nuestra vida y que, claramente, es desigual a los varones.

Históricamente, las mujeres hemos sido designadas a lo privado: mantener la armonía del hogar y la familia. Sin embargo, hace ya muchas décadas que el movimiento feminista lucha por sus derechos laborales, pero pocas veces se ha puesto en tela de juicio los roles de género dentro de la familia en tanto políticas públicas.

Esta es, sin dudas, una conquista que le debemos al movimiento de mujeres, y a un gobierno popular que pone en agenda las problemáticas y demandas de género. Que no es casual que este gobierno, del partido que conduce la primera mujer en ser electa como presidenta en nuestro país, que posibilitó la aprobación de leyes que nos garantizaron derechos fundamentales como la interrupción voluntaria del embarazo, la identidad de género y el matrimonio igualitario, que creó el primer Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidades, y que hoy ponga en prioridad la jubilación de miles de mujeres.

Según registros oficiales de ANSES, el 44 % de las mujeres en edad jubilatoria no pueden acceder a un beneficio previsional debido a que la inserción en el mercado laboral es más difícil para las mujeres que para los varones. Se ve una gran escalera desigual en tanto oportunidades y condiciones. Con esta medida, 30 mil mujeres estarían habilitadas a jubilarse el año que viene.

Es importante destacar que el programa combina tres modalidades:

  • Un año de servicios previsionales por hijo/a para mujeres y personas gestantes con hijos/as nacidos/as vivos/as o adoptados siendo menores de edad.
  • Dos años adicionales a las mujeres que hayan sido titulares de AUH (y el niño o niña haya percibido este derecho por lo menos durante 12 meses). Hasta el momento, 2,3 millones de mujeres cobran la AUH y representan el 94 por ciento de los titulares del beneficio.
  • A las trabajadoras registradas que hayan hecho uso del período de licencia por maternidad y por excedencia, también se les reconocerá el mismo plazo a los fines de acceder al derecho a una jubilación.